Gwendolyne Negrete Sánchez, presidenta de la Asociación Mujeres Jefas de Familia, destacó la necesidad de un Congreso más conectado con las necesidades de la gente y con leyes que realmente se apliquen y beneficien a la población. Urge un cambio en la forma en que se lleva a cabo el trabajo legislativo, subrayando la importancia de una justicia efectiva y de legisladores que actúen en sintonía con sus electores.
La activista expresó una postura crítica respecto al cambio en la próxima legislatura local. Reconoce que, aunque muchos diputados han sido reelectos, hay caras nuevas cuya influencia está por verse. Además, la falta de diversidad política puede impedir avances significativos, ya que una mayoría alineada puede no reflejar las necesidades y demandas de toda la población, creando una desconexión entre los diputados y los votantes.
Por ello, insistió en la importancia de que los diputados mantengan un contacto constante con las comunidades para entender y atender sus necesidades. Subraya que el mero acto de legislar no tiene valor si las leyes no reflejan las necesidades reales de la población.
En cuanto a las reformas y leyes necesarias, especialmente para apoyar a las mujeres jefas de familia, Negrete Sánchez hizo un llamado urgente a fortalecer la justicia en temas de pensiones alimenticias y reconocimiento de paternidad. Señala que muchas leyes actuales carecen de consecuencias efectivas, lo que las convierte en letra muerta.
Finalmente, criticó el estado de la llamada «congeladora legislativa», donde muchas iniciativas quedan estancadas sin avanzar hacia su implementación. Para ella, antes de presentar nuevas propuestas, los legisladores deberían revisar y desempolvar las iniciativas pendientes que puedan ser útiles para la ciudadanía.