Érika P. Buzio
Agencia Reforma

Cd. de México, México.-Integrantes de la comunidad artística y cultural piden a la Jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, retirar al artista Pedro Reyes la comisión de la escultura que sustituirá a la estatua de Colón.
En una misiva fechada este 12 de septiembre y con casi 300 firmas recabadas, consideran «inadmisible» la elección de Pedro Reyes un artista hombre, «blanco-mestizo» que no se autoidentifica como indígena para representar a «la mujer indígena», de una forma generalizada.

«Exigimos que se retire la comisión de esta obra a Pedro Reyes y que se instale un comité curatorial conformado por mujeres artistas, gestoras y curadoras que se autoidentifiquen como miembros de pueblos y naciones originarios para elegir a una o varias artistas, también mujer (es) y perteneciente (s) a algunos de los pueblos originarios, para sustituirlo», plantean.

Consideran además que deben ser las mujeres de los pueblos originarios quienes se encarguen de la producción y manufactura del nuevo monumento.

Aunque aplauden que se pretenda sustituir la estatua de Colón sobre Paseo de la Reforma con un monumento para las mujeres, critican que la elección de Reyes «reproduce el silenciamiento e invisibilización de la lucha de las mujeres y de sus pueblos originarios para que su voz sea reconocida y escuchada».

Además de reproducir la «triple discriminación de género, racista y de clase socioeconómica» que las mujeres de los pueblos originarios enfrentan a diario.

Entre los firmantes figuran Lorena Wolffer, Gabriela Jáuregui, Graciela de la Torre, Eduardo Abaroa, Luis Vargas, Mónica Mayer, Sol Henaro y Julieta Aranda.

En otra carta, el artista Pablo Helguera conmina a Pedro Reyes a rechazar la comisión de la escultura «Tlalli» que «no va a beneficiar a nadie» y que lo hará «caer en la trampa del oficialismo».

Helguera dice que un monumento en la Avenida Reforma es primordialmente un símbolo para el pueblo y aunque es buena la «intención de contrarrestar la imagen perenne del hombre blanco occidental» y cambiarla por una mujer indígena, el simbolismo del proyecto involucra no solo a la pieza final sino a la selección misma del artista.

«Precisamente por la importancia simbólica de este proyecto es un error que un hombre blanco una vez más tenga el poder determinar la imagen que deba representar a la historia de los pueblos originarios y por extensión a todos los mexicanos», afirma Helguera.

El artista pide que la selección del escultor no provenga de una autoridad sino de un proceso que incluya a mujeres representantes de los pueblos originarios.