Pide el dirigente de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac) en la entidad, Claudio Innes Peniche, a sus socios de organismo, que refuercen sus medidas sanitarias y el cumplimiento del protocolo establecido para sus negocios, para no ser los próximos en estar “en la mira” de las autoridades para que vuelvan a cerrar.
Refirió que los restaurantes y establecimientos de comida rápida también son un giro que no se considera como esencial en la actividad productiva, por ello es que fue de los que se mantuvieron por más tiempo inactivos al arribo de la pandemia por el COVID-19, y ahora que están operando a una mejor capacidad, han logrado atraer a algunos clientes.
En el grueso de este tipo de establecimientos se ha cumplido a pie juntillas lo que se plasmó en el protocolo para restaurantes, como es la sana distancia, la sanitización permanente del local, así como de las mesas en cuanto termina un comensal o llegan los próximos clientes, y en sí la higiene general tanto en el personal como en la preparación de alimentos, lo cual ya no es ajeno para ellos que siempre han trabajado de esa manera.
Una de las ventajas que se tienen en este giro es que pueden controlar de mejor manera el arribo de comensales, de ahí que en caso de ser necesario se sugiere reservación con tiempo para evitar aglomeraciones, aunque de todas formas, esto no se ha dado, pues los clientes han llegado poco a poco, ya que del 40 o 50% que tienen disponible para ocupar el local, sus ventas oscilan en el 30 o 40% de lo que se tenía antes de la pandemia con el restaurante operando por completo.
Aun así, Innes Peniche lanzó la alerta a sus socios para que sean más escrupulosos con la sanitización del lugar que operan para que no vayan a ser los próximos a los que se advierta un posible cierre, porque eso sería letal para varios.