Alhelí Lara
Agencia Reforma

QUERÉTARO, QRO.- A un año de que Athos y Tango, perros rescatistas de la Cruz Roja, fueron envenenados con comida, inició el primer juicio por maltrato animal en México.
El responsable, quien estuvo bajo arresto sólo 20 días y sigue su proceso en libertad, podría alcanzar una condena de entre 15 y 18 años de prisión por la muerte de los canes.
Athos -un Border Collie- participó en las labores de rescate tras el sismo del 19 de septiembre de 2017, y Tango -un Yorkshire- ayudó con labores de contención emocional en niños con Síndrome de Down y pacientes con ansiedad o estrés post traumático.
«Athos arriesgó su vida para rescatar a las personas y tristemente fue una persona la que se la quitó. Y Tango es un perrito de asistencia emocional y estuvo brindando un servicio a la sociedad y desgraciadamente también murió sirviendo a la sociedad», lamentó Isaac Martínez, quien junto con su hermano Edgar, entrenaron a los rescatistas.
Al año mueren 60 mil animales víctimas de violencia en México. Sin embargo, el índice de castigo por este delito es menor al 0.01 por ciento, de acuerdo con el Atlas del Maltrato Animal.
La Fiscalía General del Estado de Querétaro abrió una carpeta de investigación por la muerte de Athos y Tango el 13 de junio de 2021.
Después de un cateo en la Colonia Panamericana, el 5 de julio, se dio a conocer la detención del presunto responsable, quien fue vinculado a proceso.
Durante el juicio en el juzgado de lo penal, activistas en contra del maltrato animal manifestaron su apoyo a la familia Martínez.
«Lamentablemente nunca se ha sentenciado a alguien por estas situaciones, siempre abren carpeta y ahí queda; queremos que sea el primer caso que haga historia para que se pueda replicar en otros estados», dijo el activista Zadrigman, quien viajó de Michoacán para apoyar en el juicio.