Benito Jiménez
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-Trabajadores del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) urgieron a los encargados de la terminal aérea un trabajo correctivo en las instalaciones y no sólo «manitas de gato», para así evitar accidentes y garantizar la seguridad de los usuarios.
En lo que va del año el AICM ha lanzado alrededor de un centenar de licitaciones para reparar, mantener o renovar sus instalaciones.
Sin embargo, trabajadores de la terminal dijeron a Grupo REFORMA que los sistemas electrónicos, las bandas de equipaje, el aerotrén de conexión de la T1 a la T2, el sistema de videovigilancia, los rayos X y los softwares de la Torre de Control necesitan una corrección total total.
«Esos trabajos urgentes involucran la directamente seguridad de los usuarios, desde la aproximación de la aeronave, hasta que tenga sus pertenecientes en tiempo y forma», indicó un funcionario de la Dirección de Operaciones.
En mayo, controladores aéreos rechazaron ser responsables de los incidentes aéreos que se presentan en el AICM, como las constantes «idas al aire», tema que fue reservado por cinco años.
«Se ha evitado que ocurran incidentes gracias a la experiencia y cuidado de los controladores, a pesar del hostigamiento laboral y a las deficiencias del rediseño del espacio aéreo», advirtió en ese entonces el sindicato de los controladores, que también ha denunciado la falta de equipos de navegación.
En tanto, el aeropuerto batalla por mantener en óptimas condiciones las instalaciones.
Apenas en junio, el AICM pagó 43 millones de pesos a la empresa Enterprice para instalación de 24 escaleras eléctricas en las Terminales 1 y 2; y otros 8 millones a la empresa Construcción, Servicios y Mantenimiento Eléctrico para un sistema contra incendios.
Ahora busca adjudicar el cambio de piso en todo el complejo aeroportuario, la colocación de alumbrado, la adecuación su muro perimetral y reparar el aire acondicionado en la zona de llegadas internacionales.
También proyecta rehabilitar las estructuras y cubiertas en vialidades externas de la terminal; mantenimiento del drenaje, fachadas de edificios, bacheos de plataformas y tapizado de asientos en salas de última espera.
«En el caso del aerotrén, el problema es conseguir sus refacciones, es parte de los gastos que representan un barril sin fondo para el aeropuerto, porque sólo se repara se rehabilita, pero no se corrige», añadió el funcionario consultado.
En mayo pasado, el AICM reportó un mantenimiento al aerotrén con un presupuesto trianual de 389 millones de pesos, 20 por ciento más que el destinado anteriormente.
Además, personal que labora dentro del aeropuerto denunció que la atención médica es casi nula.
«Cuando se requiere una atención médica, no hay ni enfermeros o tardan en llegar, es más fácil que la Marina o los policías de la Ciudad de México brinden primeros auxilios a los usuarios que el aeropuerto», indicó una vendedora de souvenirs en la Terminal 1 y que ha sigo testigo de personas accidentadas o que se desmaya en los pasillos ambulatorios.
Este medio buscó información sobre los reportes del servicio médico y del Centro de Rescate y Extinción de Incendios (CREI), generados entre 2019 y 2022 en el AICM, sin embargo, la administración reservó esa información por cinco años.
Entre otros gastos para «embellecer» las instalaciones, el AICM reporta la adjudicación de un contrato a la empresa Reto Industrial por 5.1 millones para el servicio de soporte y mantenimiento del equipamiento de infraestructura de Red Lan en la T1; el mantenimiento al sistema automatizado de cobro del estacionamiento y el pago de 3.5 millones a la empresa Grupo de Ingeniería, Instalaciones y Mantenimiento para la rehabilitación de puertas automáticas en ambas terminales.