Víctor Fuentes
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-Una jueza federal ordenó al Gobierno restaurar el programa Escuelas de Tiempo Completo, cancelado a principios de 2022 y que desde 2008 permitía dejar a los alumnos en horarios extendidos y con alimentos incluidos, facilitando el trabajo de los padres.
Yadira Medina Alcántara, jueza Tercera de Distrito en Materia Administrativa, concedió el 7 de septiembre una suspensión definitiva, como parte de un amparo promovido por la organización Aprender Primero, brazo legal de la organización Mexicanos Primero, que impugna la eliminación de Escuelas de Tiempo Completo y su reemplazo por el programa la Escuela es Nuestra, creado en este sexenio.
«Dentro de sus esferas competenciales, (las autoridades) deberán restaurar el servicio de Escuela de Tiempo Completo que se encontraba vigente previo a la emisión del acuerdo número 08/04/22, por el que se modifican las reglas de operación del programa La Escuela es Nuestra para 2022.
«Es decir, deberán adoptar las medidas que se estimen pertinentes a fin de que se sigan otorgando los mismos beneficios que se encontraban previstos en aquélla, incluyendo los ajustes presupuestarios que se estimen convenientes para ese fin», ordenó la jueza.
Agregó que, de ser imposible restaurar tal cual el programa anterior, se deberán modificar las reglas de La Escuela es Nuestra para seguir prestando los servicios mencionados.
Ante los reclamos generalizados que provoco la decisión de la Secretaria de Educación Publica (SEP), algunas entidades, como la Ciudad de México, anunciaron este año que mantendrían los beneficios de este programa en las escuelas que contaban con ellos.
El Gobierno puede impugnar la suspensión ante un tribunal colegiado de circuito, al que le tomará algunos meses resolver, pero mientras tanto, está obligado a acatar la orden.
En 2021, la Escuela es Nuestra todavía contempló 337 millones de pesos para Escuelas de Tiempo Completo, pero en el Presupuesto de Egresos de 2022, este último fue eliminado.
La jueza consideró que, con ello, el Gobierno ignoró las necesidades y problemas de las madres que, gracias a Escuelas de Tiempo Completo, podían dejar a sus hijos más tiempo en su escuela, con alimentos incluidos, para poder trabajar.
«Esta juzgadora advierte que se soslayó la existencia de elementos que visualizan situaciones de desventaja por razones de género, en contra de las mujeres, precisamente porque el horario integral permite el libre desarrollo de su personalidad al, sin desatender el cuidado materno de sus hijos, permitirles involucrarse en sectores sociales y laborales que fomenten ese desarrollo integral» dice el fallo.
Medina Alcántara también sostuvo violaciones al derecho humano de educación integral, e incluso al de alimentación, y el interés superior de los menores.