Francisco Javier Martínez Ortiz, secretario general del Centro Comercial Agropecuario, convocó a la autoridad estatal a interesarse por esta actividad económica para conocer la problemática que aqueja a este gremio, centrado en los altos costos de los combustibles de gasolina y energía eléctrica, así como los retos que implica suministrar de alimentos a cerca de un millón de personas, porque también atienden necesidades de municipios colindantes con el estado.
De igual manera, señaló que un reto cotidiano se encuentra en el acceso de cientos de unidades de transporte que atraviesan la ciudad para descargar durante las madrugadas los productos que demandará la población local y regional.
En entrevista con El Heraldo, el integrante del Consejo de Administración de este mercado deseó que el gobernador Martín Orozco Sandoval se involucre en conocer las necesidades de este centro comercial, a fin de mantener abastecido con productos perecederos y de abarrotes.
Agregó que las instalaciones del mercado se podrían trabajar mucho para mejorar su aspecto físico, pero no se puede perder de vista que se tiene el compromiso de ofrecer productos de primera calidad y con buenos precios.
Francisco Javier Martínez Ortiz explicó que el movilizar mercancías desde alguna parcela del país implica un costo por kilo, a causa del diésel que se consume en las unidades de carga, lo que significa que el cliente final termina pagando un poco de ese impacto que implica el encarecimiento de los combustibles.
Comentó que los proveedores o vendedores de este mercado frecuentemente absorben los costos que implican los combustibles, lo que reduce los márgenes de ganancias, por lo que resultaría alentador si con la liberación del precio de la gasolina se propiciara una disminución.
En este momento, dijo, persiste la incertidumbre económica, pero el Centro Comercial Agropecuario no puede quedarse atrás, pues desde aquí se surten todas las tiendas de abarrotes del estado.
El secretario general del Consejo de Administración del Centro Comercial Agropecuario detalló que el 70% de los productos que aquí se venden son perecederos, es decir frutas y verduras, y el 30% restante se refiere a mercancías del ramo de los abarrotes.
Por otro lado, mencionó que este mercado invierte mensualmente la cantidad de 200 mil pesos para tirar en el relleno sanitario toda la basura que aquí se genera, donde un gran cantidad de residuos urbanos son frutas y verduras que se echaron a perder y que no pudieron donarse a alguna institución de asistencia social.
Francisco Javier Martínez Ortiz comentó que para alentar un mayor flujo de clientes a este mercado, se ha solicitado a sus condóminos a no estacionar sus vehículos dentro del centro comercial, o de lo contrario se aplica el reglamento correspondiente.
De hecho, las unidades de transporte tienen sus horarios para descargar sus mercancías, lo cual sucede durante las noches y madrugadas para que no se interponga con la operación cotidiana matutina. De esta manera, la población cuenta con alimentos frescos para su consumo durante los 365 días, las 24 horas.

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