Hoy Sábado de Gloria es para los católicos un día de oración y reflexión en espera de la resurrección, pues por la noche se celebra la Vigilia Pascual. Hoy es para la Iglesia Católica un día de luto por la muerte de Jesús y por ello no se celebra la Eucaristía.

El secretario canciller de la Diócesis, Daniel Escobedo Torres, expresó que el COVID no sólo ha afectado la economía de las empresas y familias, también ha golpeado el estado emocional de la población, tras un año de encierro, pero no podemos perder la esperanza de que pronto volverá la normalidad. “Si Cristo resucitó, confiemos en que pronto saldrá la luz para todos; ánimo, con Dios nada está perdido”, señaló.

Explicó que la Vigilia Pascual es una fiesta litúrgica que rompe el silencio, el luto por la muerte de Jesús y se anuncia nuevamente el triunfo de la vida. Es una celebración llena de símbolos: la luz, la Palabra de Dios; el agua, la renovación de las promesas bautismales.

LLAMADO A TRASCENDER. “Jesús salió por nosotros, resucitó por nosotros, para llevar vida donde había muerte, para comenzar una nueva historia. No cedamos a la resignación, a creer que todo está perdido; superemos nuestros miedos”, dijo el ministro religioso.

Pidió a los fieles que estos días de asueto laboral, no sean pretexto para caer en excesos, no perdamos el sentido religioso de estas fechas. “Ahora más que nunca conservemos la fe, confiemos en que saldremos de la pandemia de la mejor manera posible; por lo pronto, no descuidemos las medidas de prevención, seamos prudentes, no hagamos que más hogares se enluten”.