Érika Hernández y Miguel Domínguez
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Ante la saturación y retraso que persiste en los cruces fronterizos, lo cual afecta la economía bilateral, el Gobierno mexicano pidió a Estados Unidos agilizar el tránsito en los puertos.
La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) presentó ayer una nota diplomática al Gobierno de Donald Trump, en la que señala su preocupación por la lentitud en el tránsito de bienes y personas, derivada de las revisiones aduanales que impuso Estados Unidos.
“México expresa su preocupación por la situación que impera en algunos puertos fronterizos que impactan negativamente al comercio bilateral, así como a las fuentes de empleo y a los consumidores de ambos países”, indica el documento entregado a la embajada estadounidense en México.
La Cancillería recordó que el mecanismo de revisión, implementado en abril, no sólo registra afectaciones económicas a empresas mexicanas, sino también a estadounidenses.
En la carta, la dependencia encabezada por Marcelo Ebrard, solicitó una reunión para atender la problemática.
“Así como profundizar la cooperación mutua para garantizar la eficiencia y seguridad de nuestra frontera común. Para ello, solicitó que el Comité Ejecutivo Bilateral para la Administración de la Frontera en el Siglo XXI se reúna a la brevedad”, indica.
La SRE destacó el interés de México por mantener una buena relación bilateral basada en la confianza y respeto mutuos.
También le informó que en el primer bimestre de 2019, México se ubicó por primera vez en la historia como el principal socio comercial de Estados Unidos, pues el valor de las exportaciones e importaciones entre ambos países ascendió a 97 mil 418 millones de dólares.
“Diariamente más de mil millones de dólares cruzan la frontera, lo que representa el 80 por ciento del comercio entre México y Estados Unidos”, agregó.
Ayer, las largas filas de vehículos se apreciaron en el puente internacional Reynosa-Hidalgo.
Durante toda la mañana Caminos y Puentes Federales despachó por una sola caseta, y hasta pasadas las 14:00 horas abrió otras.
Sin embargo, persistió la lentitud en Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), del lado americano.
Aunque en el sitio web de la oficina del CBP el tiempo de espera marcaba 55 minutos por el puente Reynosa-Hidalgo, los conductores se quejaron porque en realidad tardaron hasta hora y media en cruzar.
Después de las 17:00 horas, los demás cruces de Reynosa, el Anzaldúas y el Pharr, tuvieron bajos aforos en autos ligeros, con tiempos de espera promedio de 40 minutos en ambos. El tráfico comercial por Pharr fue el más lento, los tractocamiones tardaban en fila un promedio dos horas.
En Nuevo Laredo, el tráfico en los puentes internacionales no registró congestionamientos. En el cruce Juárez-Lincoln o Puente Dos –con 12 carriles abiertos– los conductores tardaban media hora en llegar a la Aduana Americana.
El tráfico ligero por el Puente Comercio Mundial continuó suspendido y en el cruce del Puente Colombia no hubo filas.