Iris Velázquez
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Pidieron vacaciones con al menos seis meses de anticipación, lograron que se las concedieran en la época navideña, con más demanda del año, pero debido al repunte de casos de Covid-19 en el País, personal del IMSS deberá decidir si descansa o atiende la epidemia y recibe incentivos laborales.
Humberto Pedrero, director de Administración del instituto, aclaró que de acuerdo con el Contrato Colectivo de Trabajo, los empleados deben solicitar vacaciones con una antelación de medio año.
Recordó que en un «momento óptimo» el total de trabajadores en Equipos de Respuesta Covid-19, es de 81 mil 415 trabajadores. Según datos al 30 de noviembre, informó, de éstos, 9 mil 465, es decir; el 12 por ciento, tienen autorizadas vacaciones para este periodo invernal.
El 25 de diciembre y el 1 de enero, agregó, oficialmente son inhábiles y se tienen que cubrir con guardias especiales.
Para cubrir ese 12 por ciento, especificó, se convoca a personal a reforzar la atención y se hacen diversos ofrecimientos. Aclaró que el posponer las vacaciones será en todo momento voluntario.
El 8 de diciembre, indicó el funcionario, el IMSS firmó un convenio Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS), para garantizar la continuidad de la atención médica en esta época de asueto de diciembre y enero, en los que dijo, se concentra una cantidad importante de vacaciones solicitadas por el personal.
Se propone al personal de la salud tres nuevos conceptos de prestaciones adicionales a la que podrían ser acreedores trabajadores.