Víctor Fuentes 
Agencia Reforma

CDMX.- El ex dueño de la sociedad financiera popular Ficrea, señalado por quedarse con más de 40 millones de dólares de sus clientes, pidió ser liberado en Estados Unidos por su mala salud y el riesgo de contraer Covid-19.

Rafael Olvera Amezcua, de 62 años de edad, fue arrestado por las autoridades migratorias en su casa de San Antonio en mayo de 2019, y el pasado 2 de abril fue trasladado a un centro de detención en Laredo, Texas.

En una demanda de habeas corpus (similar a un amparo) presentada el 14 de abril, Olvera afirmó que padece diabetes tipo uno, hipertensión, hiperlipidemia, depresión y osteoartritis, y denunció las condiciones sanitarias en el centro de detención migratoria de Laredo, donde hay más de 500 internos.

Pese a que enfrenta órdenes de aprehensión en México, Olvera no está sometido a un proceso de extradición en Estados Unidos. Su problema es de carácter migratorio, y está litigando una solicitud de asilo político y su reconocimiento como residente permanente en ese país.

En su habeas corpus, Olvera dice que vive con su familia en San Antonio desde 2014, sin mencionar los cargos penales en su contra en México, ni las decenas de propiedades que adquirió en Florida, Texas y España con fondos desviados de Ficrea.

Desde el 2 de febrero, el ex dueño de Ficrea había presentado otro habeas corpus en San Antonio, para impugnar el procedimiento migratorio en su contra, pero todos los documentos de esa demanda están bajo reserva.

El Departamento de Justicia pidió desechar esta demanda, aparentemente porque Olvera ya tiene un litigio administrativo paralelo ante un juez migratorio, y el habeas corpus es un recurso judicial extraordinario.

Si es deportado a México, en vez de extraditado, el Gobierno podría procesarlo por múltiples cargos, no solo por el fraude a Ficrea.

Por ejemplo, el SAT busca cobrarle desde 2017 impuestos sobre 303 millones de pesos que nunca declaro al fisco, mientras que sus empresas Baus & Jackman Leasing y Leadman Trade enfrentan créditos fiscales que suman más de 8 mil millones de pesos.

En julio de 2019 cuando ya estaba detenido, Olvera acepto un acuerdo con la sindicatura de la quiebra de Ficrea para entregar 89 inmuebles en Estados Unidos, 42 en España, además de 35 automóviles y 1.3 millones de dólares provenientes de una cuenta de Europa, recursos que son para compensar a los ahorradores defraudados.