Yara Morales
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Solicitar un descuento en la colegiatura durante la pandemia le costó a Karla que su hijo fuera expulsado del colegio.

Igual que otros cientos de padres del Colegio Peterson Campus Cuajimalpa, la mujer solicitó descuento en el pago mensual para nivel secundaria, como otras instituciones privadas.

“En otras escuelas estaban ofreciendo descuentos del 15 al 30 por ciento, lo que hicimos de forma muy respetuosa fue mandar una carta a la escuela”, aseguró la mujer.

En respuesta, el centro escolar creó un fideicomiso para ofrecer un descuento sólo a quienes no hubieran firmado la carta.

Además, notificó a los padres que debían dos colegiaturas que estaban dañando la imagen de la institución, por lo que su hijo no podría estudiar en ninguno de sus campus.

“Deberá seguir sus estudios en cualquier otra de las excelentes y numerosas ofertas educativas de instituciones tanto públicas como privadas que hay en la zona, para lo cual podrán ustedes pasar a recoger toda la documentación y pertenencias correspondientes a partir del día 29 de abril, en la recepción”, señala el documento.

Sin embargo, para el 23 de abril, fecha en que fue enviada la carta, Karla sólo debía un mes, el de abril que apenas estaba en curso.

Después pagó el mes de abril y emitió una queja ante la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) y solicitó también la intervención de la Secretaría de Educación Pública (SEP) porque, ahora, su hijo no puede acceder a la plataforma y corre el riesgo de perder el año escolar.

“Prácticamente le arrebataron el derecho a la educación a mi hijo en plena pandemia, y no se cómo podría buscar otra escuela para que termine el ciclo escolar”, afirmó.

La mujer pide que se revierta la decisión y que cese cualquier acto de presión hacia ella y su familia.