Jorge Ricardo y Mayolo López
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Luego de que el Presidente Andrés Manuel López Obrador planteara ayer en la ONU crear un fondo para impulsar lo que llamó Estado Mundial de Fraternidad y Bienestar, especialistas calificaron el plan de simplista.
Gonzalo Hernández Licona y Clara Jusidman calificaron de arrogante la propuesta crear un fondo para apoyar a 750 millones de pobres.
«Lo que López Obrador propone es una política social como la que él hace, que no está bien hecha, y quiere ponerle su nombre: Bienestar», consideró el ex director del Coneval.
«Es como Echeverría, pero peor», añadió Hernández Licona al comparar el llamado de López Obrador con el afán del ex Mandatario Luis Echeverría de encabezar, en los 70, a los países del Tercer Mundo.
«Posiblemente hay arrogancia y no comprensión de la complejidad de lo que es el mundo de la pobreza y la desigualdad», dijo por su parte Jusidman, ex secretaria de Desarrollo Social de la Ciudad de México y fundadora de la organización civil Incide Social.
«Es una interpretación muy simplista del Presidente sobre lo que es la pobreza y sus causas».
Jusidman consideró poco factible que los más ricos acepten donar una parte de sus bienes, pero si así fuera, dijo, el problema es la forma como López Obrador planteó el reparto de ese dinero: directo y sin intermediarios.
«Sus programas de transferencias monetarias reproducen esquemas de explotación, porque de lo que se trata es de darle dinero a la gente que, al final, va a ir a comprar servicios proporcionados por particulares, y la experiencia en zonas de mayor pobreza es que los mecanismos de extracción se dan a la hora de la aplicación de sus ingresos», indicó.
En tanto, el ex Embajador de México en Estados Unidos, Arturo Sarukhan, consideró que con el planteamiento de López Obrador en la ONU, México manda al mundo un mensaje «parroquiano».
«En Consejo de Seguridad de @UN, el foro clave para temas de paz y de seguridad internacionales, el presidente mexicano vuelve a demostrar lo chata -o inexistente- que es su visión del mundo y de las relaciones internacionales», tuiteó Sarukhán.
En su discurso ante el Consejo de Seguridad de la ONU, López Obrador planteó financiar un plan que garantice la vida digna de 750 millones de personas, mediante la aportación voluntaria del 4 por ciento de la riqueza de las mil personas y empresas más ricas y del 02. por ciento del PIB de los 20 países del G20.
«Hoy es tiempo de actuar contra la marginación, atendiendo las causas y no solo las consecuencias. A tono con esta idea, en los próximos días la representación de México propondrá a la Asamblea General de las Naciones Unidas un plan mundial de Fraternidad y Bienestar», anunció.
El objetivo, explicó, es garantizar el derecho a una vida digna a 750 millones de personas que sobreviven con menos de dos dólares diarios.
«De cumplir esta meta en ingresos, el fondo podría disponer anualmente de alrededor de 1 billón de dólares. Los recursos de este fondo deben llegar a los beneficiarios de manera directa, sin intermediación alguna», expuso.
El Mandatario sostuvo que nunca antes en la historia del mundo se había acumulado tanta riqueza en tan pocas manos mediante el influyentismo y a costa del sufrimiento de otras personas.