Jorge Ricardo Nicolás
Agencia Reforma

San Luis del R¡o Colorado, México.-Con dos años y tres meses que le quedan de Gobierno, el Presidente Lopez Obrador pidió a su equipo dar el «último jalón» para concluir el proyecto del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec y al mismo tiempo anunció una inversión adicional del 120 mil millones para una planta coquizadora y otra de licuefacción.

«Es un desafío, porque tenemos poco tiempo y yo quiero que antes de terminar mi mandato, pueda dejar operando el proyecto, y nos faltan dos años y tres meses. Claro que podemos hacerlo en ese tiempo, porque ya está avanzado (el proyecto), pero hay que dar el último jalón», dijo en su visita a la refinería de Salina Cruz, cuya modernización es parte del proyecto.

El plan de conectar el Golfo de México con el Océano Pacífico, una idea que viene desde la época de Porfirio Díaz, incluye la rehabilitación de vías del ferrocarril, rehabilitación de refinerías y puertos y la construcción de «diez polos de desarrollo», aunque López Obrador redujo a tres las prioridades.

La rehabilitación de los puertos de Coatzacoalcos y Salina Cruz y la vía ferroviaria entre ellos; conseguir el derecho de vía para tender un gasoducto desde Coatzacoalcos hasta Salina Cruz para luego construir una planta de licuefacción para congelar el gas y exportarlo a Asia y también una planta coquizadora para procesar el combustible. Las dos plantas fueron presupuestada en 60 mil millones de pesos cada una, aunque no precisó la fecha para su inauguración.

«Entonces, son las tres cosas que tengo como compromiso: que terminemos la rehabilitación de los dos puertos, el ferrocarril de carga y de pasajeros y las dos plantas, la de licuefacción y la coquizadora», dijo el Presidente en la explanada de la refinería a donde se permitió el paso de unas 200 personas que llegaron con sus peticiones de agua, luz, teléfono y ayuda para la reconstrucción de sus casas destruidas por el sismo de 2017.

El tabasqueño calculó que con 120 mil millones de pesos se crearán 3 mil empleos, por lo que reprochó a quienes, dijo, han bloqueado las obras.

«El proyecto es el propósito de este proyecto es ayudar al pueblo, y por eso tenemos que convencer a muchos, y que nos ayuden cuando aparezcan vivales, que los hay, que se disfrazan de líderes, y dicen: ‘no vas a pasar, por aquí no pasas, aunque tengas el derecho de vía, porque aquí mandamos nosotros, y para que pases me tienes que dar tanto, o me tienes que comprar a mí la grava, o me tienes que contratar a mí los camiones de volteo, o me tienes que dar un moche’. No estoy inventando nada ni tampoco estoy hablando al tanteo», afirmó.

En el acto, al que incluso se permitió el paso de vendedores de chicharrones, el Presidente informó que todas estas obras van a quedar en manos de la Secretaría de Marina para que los defiendan, según dijo, de la privatización.

«Puertos, Chiapas, Salina Cruz, Coatzacoalcos, Dos Bocas: a cargo de la Secretaría de Marina. Los ferrocarriles, Palenque -Coatzacoalcos, Ixtepec-Tapachula; ciudad Hidalgo: Marina. Los 10 parques industriales: Marina», dijo mientras apuntaba con el índice al almirante Rafael Ojeda.

«¿Por qué a Marina? porque queremos que ellos defiendan los bienes del pueblo y De La Nación. (…) Se los vamos a dejar en custodia estos bienes de la nación a la Secretaría de Marina, para que ellos defienden lo que es el pueblo», insistió.

Cuando se iba, decenas de oaxaqueños lo saludaron y le entregaron sus peticiones, incluso una Guatemalteca con 40 años viviendo en México le pidió ayuda pues no se ha logrado nacionalizar.

«Señor Obrador, soy guatemalteca, quiero mi nacionalidad», le gritó Bragna Lizeth Tojohuitz, con hijos mexicanos. «Ya, y eres oaxaqueña», le respondió el Presidente mientras apretaba las manos de otros asistentes.

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