La diputada Edith Citlalli Rodríguez González se pronunció por la eliminación del Impuesto sobre Nómina; actualmente en Aguascalientes se cobra una tasa del 2% a todos los empresarios sobre las fuentes de empleo que generan.

Es necesario eliminar esta clase de barreras para estimular la creación de empleos dignos y estables; y claro que las autoridades se oponen porque ello implica menores ingresos.

Recordó que el más alto Tribunal de este país, ha señalado que este impuesto es constitucional; sin embargo, “lo que sostenemos en esta iniciativa no es su ilegalidad, sino la necesidad de su supresión en virtud de la situación económica que priva en nuestro país.

A fin de que no impacte en las finanzas públicas del estado, se propone que la derogación comience su vigencia hasta enero del año 2018, lo que implicaría y permitiría que el Ejecutivo prepare la Ley de Ingresos y el Presupuesto de Egresos para el siguiente año, tomando en cuenta la disminución de los citados recursos que rondan, para el ejercicio 2017, en poco más de 666 millones de pesos.

Con la eliminación de un impuesto que no ha sido manejado de forma transparente, se pretende resolver de un lado el impacto negativo en el alza de los precios del combustible y, por el otro, estimular al empresario para que, una vez que pague menos impuestos, esto le permita aumentar la inversión y por ende mejorar las fuentes de empleo, lo que nos preparará para enfrentar los efectos contrarios de la política antimexicana de Donald Trump, expuso.

Propone se derogue el Capítulo II, artículos del 63 al 70-Ter, de la Ley de Hacienda del Estado de Aguascalientes.

Recordó que por decreto publicado en fecha 6 de diciembre del 2005, se modificó el Capítulo II de la Ley de Hacienda, agregándose el llamado Impuesto Sobre Nómina, imposición cuyo objeto son “los pagos efectuados en dinero o en especie, por concepto de remuneraciones al trabajo personal subordinado, independientemente de la designación que se les dé dentro del territorio del estado”.

Para el Ejercicio 2006, se previó canalizar los recursos de este impuesto a un “fondo de desarrollo económico” y destinarlos al “fomento y promoción de la inversión, el empleo y en general la actividad económica del estado”.

Para el efecto, se creó el Fideicomiso de Inversión, Administración y Desarrollo Económico del Estado; pero el FIADE está en vías de extinción por su manejo irregular; para eliminarlo primeramente debe recuperarse la cartera vencida.

Citó que con recursos de este impuesto se financió el Estadio Victoria; un edificio para una asociación patronal que nunca fue concluido; se dio apoyo a empresarios a fondo perdido sin reglas claras de otorgamiento o incluso sin que se perciban verdaderos beneficios para el estado.

Concluyó en que hay que quitarle esta fuerte carga a las empresas.