Al tener una nueva modalidad de enseñanza-aprendizaje, derivado de la presencia de la COVID-19, que obligó a las instituciones educativas a implementar mecanismos de trabajo a distancia, también se debe considerar que hay diferentes formas de relacionarse entre los estudiantes e inclusive con los maestros, por lo que la violencia no cesa y el bullying puede seguir presentándose y por lo mismo, requiere de más atención.
Así lo consideró la psicóloga, Milagros Figueroa Campos, quien comentó que preocupados por atender la enseñanza a través de la escuela en línea, y tal vez como los niños y adolescentes están en casa con sus familias haciendo tareas o siguiendo las clases, pudiera pensarse que los actos de bullying quedaron atrás. Sin embargo, los medios digitales son propicios para generar el ciberacoso, y es un tema que ha tomado más importancia en los últimos tiempos, y que pudiera ser una violencia más discreta que cuando se da persona a persona.
Y es que, a través del internet y redes sociodigitales, los jóvenes son intimidados, publican sus fotografías, que incluso ignoraban que alguien las había tomado o ellos las habrían compartido, escriben o hablan mensajes denigrantes, situación que ha obligado a muchos a cambiar su número celular, cuentas en las plataformas virtuales, muchas veces guardando más silencio que con el bullying.

Según datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (2019):

· México ocupa el primer lugar en materia de bullying en educación básica.
· 18 millones de estudiantes de primaria y secundaria sufrieron violencia escolar.

FORMAS DE CIBERACOSO:
· Humillaciones y desprestigio
· Violencia de tipo sexual derivada del género
· Burlas por el aspecto físico
· Chismes e información falsa

En muchos casos, el acosador es una persona que no es identificada.