Antonio Baranda
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- “Yo te estoy relatando por qué voté, porque voté”. Así cerró, con el gesto adusto, la Secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, la conferencia matutina de ayer.
Si el Presidente Andrés Manuel López Obrador regresa a sus actividades el próximo lunes, tras superar Covid-19, fue la última conferencia que la funcionaria encabezó en Palacio Nacional.
Una conferencia corta, de apenas 1 hora 4 minutos, a pesar de que casi 30 minutos fueron utilizadas para repetir el programa de eventos con motivo del Año de la Independencia.
La titular de la Segob ocupó los últimos 10 minutos de la mañanera para explicar su voto como Ministra de la Corte en el caso Mario Marín, en 2007, criticado esta semana por Lydia Cacho, la periodista agraviada.
“Ella dice que votó a favor de desestimar una investigación en contra del ex Gobernador”, se le preguntó en la mañanera.
“No fue a favor del Gobernador de Puebla, o del ex Gobernador de Puebla”, interrumpió Sánchez Cordero.
“Ahí hay una precisión, no fue a favor del ex Gobernador, simplemente las violaciones graves, ahí intervine, ahí están las versiones estenográficas”.
Recordó que su postura en el pleno de la Corte fue que hubo violaciones a derechos humanos que pudieron resarcirse a través de medios ordinarios de defensa, como el amparo.
“Pudo haber interpuesto recursos de amparo para no ser trasladada y desde luego pagó la fianza para no ser privada de su libertad”, reiteró.
-¿Usted la traicionó, cambió su voto de último momento?
-El voto fue de seis ministros, no nada más mío, cada uno votó en este asunto, yo no pude haber cambiado mi voto, pero en este caso no.
-¿Entonces le responde que no traicionó, la conciencia tranquila?
-Ahí está la versión estenográfica, ahí están las actuaciones, ahí está lo que pasó con ella y ahí está el parámetro de gravedad o no de las violaciones a derechos humanos.
Si bien la funcionaria admitió que hubo tortura sicológica durante el traslado de Cacho de Cancún, Quintana Roo, a la ciudad de Puebla, en 2005, consideró que no había suficientes pruebas para inculpar a Marín.
En aquella sesión histórica, la Ministra sostuvo que hubo una afectación “reparable” por otros medios jurídicos, con lo que esto se convirtió en el voto decisivo.
En noviembre de 2007, la Corte rechazó condenar al ex mandatario poblano Mario Marín por la supuesta violación grave de garantías contra la periodista.