Claudia Salazar
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-Con la propuesta de reforma político-electoral, la fracción de Morena en la Cámara de Diputados repite la fórmula de imponer una visión de Gobierno sin espacio a las negociaciones.

La estrategia es presentar dictámenes que son copia de la iniciativa del Ejecutivo federal, sin aceptar negociación alguna para hacer modificaciones y luego culpar a la Oposición de no atender el reclamo ciudadano.

Como ocurrió con la reforma eléctrica, con la iniciativa electoral el grupo mayoritario ignoró las propuestas y señalamientos del Parlamento Abierto al que se convocó para analizar el tema y en el que se gastaron 20 millones de pesos.

Como ocurrió con la reforma energética, la propuesta electoral del Presidente se encamina a ser desechada la próxima semana, por no alcanzar un consenso de las dos terceras partes de los diputados y plantear cambios constitucionales.

En sesión de comisiones de Reforma Político Electoral, Puntos Constitucionales y Gobernación, Morena presentó un dictamen donde incorporó y ratificó los aspectos más controvertidos de la iniciativa presidencial.

La reforma, cuya discusión se retomará la siguiente semana, insiste en suprimir al Instituto Nacional Electoral (INE) y proponer un nuevo órgano llamado Instituto Nacional de Elecciones y Consultas (INEC).

También propone cambiar el método de elección de consejeros y magistrados electorales, y modificar el sistema de elección de diputados y senadores por medio de listados de partido por estado.

Con el lema, el «INE no se toca», hace dos semanas, ciudadanos de todo el País marcharon en diferentes localidades para rechazar la desaparición del INE y exigir a los diputados que votaran en contra.

Para el coordinador de Morena, Ignacio Mier, el reclamo ciudadano no fue significativo y dijo que que obedeció a una élite, al tiempo de calificar la movilización como «minimalista» y a la que se le quiere dar una percepción de «gigantesca» que no tiene.

Por ello, dijo, la Comisión de Reforma Política Electoral distribuyó un dictamen que retomó la iniciativa presidencial, porque, desde su punto de vista, con ella se lograría disminuir el costo de las instituciones electorales y que autoridades electorales sean imparciales.

El dictamen es de 936 hojas y hasta la página 901 se copió textual la iniciativa de reformas a los artículos 35, 41, 51, 52, 53, 54, 55, 56, 60, 63, 73, 99, 105, 110, 111, 115, 116 y 122 de la Constitución.

Durante la sesión de las comisiones unidas, la vicecoordinadora del PRD Elizabeth Pérez recordó que a pesar de que por consenso se creó un Grupo Especial de Trabajo para analizar 107 iniciativas en materia electoral, éste nunca se reunió.

La perredista lamentó que el dictamen dado a conocer ayer, y que será votado el lunes, sea el mismo que envió el Ejecutivo federal.

«Sí, sí se suprime al INE y se cambia por algo llamado INEC, se sustituye la propaganda gubernamental por campañas informativas, se reduce a 12 minutos diarios el tiempo de radio y televisión a disposición del INEC en tiempos no electorales», advirtió.

El diputado del PAN Humberto Aguilar adelantó que es previsible que Morena y aliados pretendan imponer un «albazo» cuando se presente una reforma a ley secundaria, el llamado «plan b», que no necesitará de los votos de la Oposición para aprobarla con premura.

Recomendó a Morena no abordar en leyes secundarias la desaparición del INE, de los OPLES y de los tribunales electorales locales ni reducir el financiamiento público para actividades ordinarias de los partidos políticos ni tocar la integración de los Ayuntamientos y los Congresos locales.

De hacerlo, amagó, recurrirán a la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN).

El diputado de Morena Hamlet Almaguer manifestó que los puntos centrales de la iniciativa constitucional pueden ser trasladados a leyes secundarias y ahí le son suficientes los votos de sus legisladores y fracciones aliadas.

«Nosotros vamos a insistir con legislación secundaria con el plan B, la transformación del País es gradual y nosotros vamos a insistir hasta que se logre tener una democracia menos costosa», dice el legislador.

La misma fórmula
Morena y aliados repeterían la estrategia que usaron en la eléctrica: si no se aprueba la reforma constitucional, van por cambios en las constitucionales. Estos son los cambios que irían a leyes secundarias.

– Voto electrónico

– Reducción de legisladores federales

– Disminución de diputados locales y regidores se resolvería en congresos locales

– Cambios en INE y TEPJF, mediante distribución de facultades con órganos estatales

– Fusión en direcciones de Organización y Capacitación en el INE

– Eliminación de partida de franquicia postal