En un esfuerzo para combatir la crueldad animal y garantizar la protección y el bienestar de los animales, el Congreso del Estado aprobó ayer reformas al Código Penal enfocadas en sancionar la participación en peleas de perros.
Las sanciones impuestas a los responsables de participar en peleas de perros son rigurosas: se contemplan penas de prisión de seis meses a cinco años, multas de 200 a 2000 días y la obligación de pagar la totalidad de los daños y perjuicios causados.
La reforma legislativa establece penas severas para quienes organicen, realicen, promuevan, anuncien, patrocinen, participen, fomenten o asistan a peleas de perros, así como para quienes posean o administren propiedades donde se lleven a cabo dichas actividades, con pleno conocimiento de ellas.
Un punto clave de esta reforma es la disposición especial para los servidores públicos involucrados en estas actividades ilícitas. Si se involucran en estas conductas, la sanción punitiva que originalmente se les aplicaría se incrementará en una mitad en relación a su mínimo y máximo.