Luis Alberto Díaz 
Agencia Reforma

La discrecionalidad recaudatoria del IMSS para dictaminar como riesgo de trabajo al Covid-19, en lugar de clasificarla como enfermedad general, golpeará más a pequeñas y medianas empresas, advirtió Ernesto Méndez Moreno, presidente del Instituto de Contadores Públicos de Nuevo León.

“En el caso de las empresas que no estuvieran de acuerdo con la clasificación como Riesgo de Trabajo, se causarían gastos y procesos de defensa legal que muchas de ellas, en especial las pymes, no podrán afrontar”, alertó.

“Esto se adiciona a la situación tan compleja que han sufrido la mayoría estas entidades desde el año pasado: reducciones en ventas, cierres parciales, baja de liquidez y no tregua en cumplimientos fiscales”.

El Consejo Técnico del IMSS dictó un acuerdo el pasado 14 de diciembre para que trabajadores que hayan sido afectados gravemente por el Covid 19 sean dictaminados como Riesgo de Trabajo.

Indicó que el acuerdo del IMSS contempla un programa de capacitación a su personal médico sobre lineamientos para determinar riesgo de trabajo por Covid.

Méndez dijo que desde marzo del 2020, las incapacidades por Covid emitidas por el IMSS, habían sido clasificadas como “enfermedad general”, lo que producía el pago de un subsidio del IMSS por incapacidad de un 60 por ciento a los patrones para el pago de su remuneración laboral a los trabajadores afectados.

Con el acuerdo, el los trabajadores afectados gravemente por el virus que sean dictaminados por el IMSS como “Riesgo de Trabajo” obtendrían un aumento del subsidio del 60 a un 100 por ciento, pero aumentaría la prima de riesgo de la empresa con un efecto en sus finanzas.

“Además hay incertidumbre respecto de si en verdad el contagio fue ocasionado por una situación laboral”.