Impactan en los bolsillos de las amas de casa, los incrementos de hasta un 23% en los precios de la canasta básica ante el desabasto de combustibles, lo que hace más dramática la cuesta de enero de este año, reconoció la presidenta de la Asociación de Mujeres Jefas de Familia, Gwendolyne Negrete Sánchez.
Entrevistada por El Heraldo, la activista social resaltó que el desabasto de gasolinas está agravando el aumento de precios de la canasta básica, por lo que el incremento al salario mínimo prácticamente quedó pulverizado. “Un garrafón de agua subió de 5 pesos a 6 pesos, por lo que hay gente que opta por consumir agua de la llave. Una lechuga que costaba 5 pesos ahorita está costando hasta 14 pesos. El chile que costaba 10 pesos ahorita cuesta 20 pesos; estamos hablando de un incremento de un 100% en algunos productos que si bien no entran en la definición de la canasta básica, lo cierto es que son cosas que consumen a diario las familias mexicanas”.
Derivado de esta situación, indicó que comienza a haber desabasto de productos en algunas tienditas de la esquina o mini supers, además de aumentos en azúcar y el huevo, lo que complica a las jefas de familia la manera de cómo alimentar a sus hijos, lo que va a redundar en el tema de salud. “Ante estos aumentos, hay gente que opta por tomar agua de la llave, con la idea de que al hervirla se eliminan las impurezas, pero lo cierto es que el agua de Aguascalientes es tan pesada en metales, que si se hierve la vuelves más peligrosa y están bebiendo veneno puro, porque su economía no les alcanza para lo más primordial”.
Ante esta situación, urgió al Gobierno Federal a ponerse las pilas y acabar pronto con esta situación en el combate al huachicoleo, que cada vez se complica. “De nada nos sirve que los sueldos estén aumentando si no va a haber productos que podamos comprar. Recordemos que en Venezuela la situación así está, aparentemente con un aumento del 150% a los sueldos, pero sin alimentos para qué lo quieres”, finalizó.