Diana Gante
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- La sequía que azota al País ya pegó de lleno a algunas presas y pese a ello se está generando más electricidad en detrimento de otros usos.
El Presidente Andrés Manuel López Obrador ha insistido en el mayor uso de estas centrales como fuente de energía barata, e incluso lanzó un decreto en diciembre del año pasado para generar más energía en las cuatro hidroeléctricas del Río Grijalva como medida para evitar inundaciones. El documento establece que en época de estiaje debe restringirse la generación eléctrica.
Al 7 de junio pasado las hidroeléctricas alcanzaron una generación de 10 mil 842 gigawatts-hora, 57.7 por ciento más que a la misma fecha del 2020, según información del Centro Nacional de Control de Energía (Cenace).
Yolanda Villegas, experta en electricidad, aseguró que una mayor generación de energía en estas condiciones conlleva riesgos, pues desde antes que se presentar este momento de estrés hídrico ya se presentaba un conflicto por el uso del agua.
“Ya había un conflicto entre los distintos usos consultivos que es consumo humano, agrícola, industrial, energético, entre otros, pero mover el despacho (eléctrico) a primero establecer hidroeléctricas no va a poder acontecer porque o se causan inundaciones o no hay suficiente agua para los usos consultivos.
“De que no se podrá utilizar en primer despacho es un hecho, y eso lo sabe cualquier experto del agua. Para poder mantener el uso del agua, la matriz energética deberá seguir funcionando con las renovables como estaban con la reforma y ya si hace falta al final con el combustóleo y las hidroeléctricas”.
Víctor Ramírez, especialista del sector eléctrico, alertó sobre la contradicción en el uso de hidroeléctricas en época de estiaje por buscar mejores costos cuando lo más adecuado es tener una matriz energética balanceada.