Karla Aguilera
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-La crisis económica que trajo la pandemia de Covid-19 disparó 359 por ciento la morosidad en los créditos hipotecarios otorgados por la banca comercial en Jalisco en los últimos 3 años y medio.
En el segundo trimestre del año, la cartera vencida de créditos a la vivienda de la banca comercial en Jalisco -hipotecas con al menos tres meses de impago- llegó a mil 441 millones de pesos, 359 por ciento más que los 314 millones de pesos registrados en el primer trimestre del 2018, de acuerdo con cifras del Banco de México (Banxico).
Sólo en el último año, en plena pandemia, la cartera vencida creció 49 por ciento, de 967 millones de pesos en el segundo trimestre del 2020, a mil 441 millones de pesos en abril-junio del 2021.
Además, la cartera vencida de las hipotecas de la banca comercial en la entidad en el segundo trimestre del año equivale al 3.3 por ciento de la cartera vigente de vivienda, que es de 43 mil 270 millones de pesos, cuando en enero-marzo del 2018, los créditos hipotecarios en impago representaban el 1 por ciento de la cartera vigente, en ese entonces de 30 mil 205 millones de pesos.
Víctor Manuel Peralta Galván, abogado del despacho Quezada Becerra & Peralta, dijo que el aumento en el impago de hipotecas ha sido provocado por la crisis económica que trajo la pandemia, pues señaló que aunque las tasas de interés en las hipotecas se han mantenido bajas, muchas personas caen en la morosidad.
Mencionó que hasta que no se estabilice la economía, la cartera vencida irá aumentando.
«Aunque las tasas de interés son menores, el pago se ha contraído precisamente por la crisis que estamos atravesando», señaló.
Aparte, Luis Alberto Güémez Ortiz, investigador de la Universidad Panamericana, indicó que de continuar el crecimiento en la cartera vencida, podría contraerse el otorgamiento de nuevos créditos.
Lo anterior debido a que en algún momento los bancos tendrán que asumir pérdidas, entonces tendrán que disminuir capital y tener en préstamo una menor cantidad que la actual.
«Las cosas no son para nada positivas, el negocio bancario depende mucho de la economía, si deja de crecer, la gente deja de pagar, y los bancos tienden a sufrir deterioro en sus portafolios crediticios», dijo.