Silvia Olvera
Agencia Reforma

MONTERREY, NL.-La tercera ola de contagios de Covid-19 está impactando a las empresas que en muchos casos tienen a más del 10 por ciento de su personal en cuarentena en sus casas ya sea porque el empleado dio positivo, se sospecha que porta el virus o alguien de su primer círculo lo tiene.
Eso sin contar que hay empresas que optaron por mantener a empleados vulnerables haciendo “home office”.
Álvaro García, vicepresidente de Recursos Humanos de Grupo Prodensa, describió que tras venir de varios meses en proceso de normalización, en el último mes las empresas están padeciendo de mayores ausencias.
“Ha sido más duro lo que estamos viviendo ahora con esta nueva ola de la pandemia, porque el número de personas que tenemos en casa, no sólo por ser positivos, es mayor.
“Estamos hablando de las empresas en general, que tienen personas que han dado positivo, pero sobre todo personas que son sospechosas de portar el Covid, porque si algún trabajador nos notifica que alguien bajo su mismo techo dio positivo, lo mandamos a casa”.
García, quien también es director del Comité Laboral Nacional de Index -organismo que aglutina al sector manufacturero y maquilador-, añadió que esta situación se ha acentuado en las últimas semanas, en las que ha llegado el empleado informándoles que alguien en su casa dio positivo a Covid-19, y como los protocolos son muy estrictos tienen que aislarlos.
Refirió que el año pasado, en el peor pico de contagios o sospechosos, los empleados en casa no llegaban al 10 por ciento y ahora sí se observa en muchas empresas e incluso en algunos caso se supera.
“Nos confirman que su esposa, su esposo, sus hijos, que están bajo el mismo techo, dieron positivo, aunque el trabajador no haya dado positivo, se va a casa y no le podemos decir ‘no te pago’, pero esto sí es un problema, sobre todo en áreas de operación y manufactura.
“Hay varias modalidades, algunos se van con pago porque no tienen incapacidad”.
Al respecto, Javier González Caballero, vicepresidente de Index Nuevo León, señaló que los costos por protocolos han sido altos.
“Las empresas IMMEX (Industria Maquiladora y Manufacturera de Exportación) siempre se han caracterizado por tener un aforo muy responsable, con los protocolos fuimos de las primeras en adaptarlos cuando se tuvo la etapa de la esencialidad y nunca los dejamos, por eso estamos más que preparados cuando llegó esta tercera ola.
“Y lo que vemos es que ha habido más casos de personas que nos refieren que tienen síntomas, y para nosotros representa un impacto, porque hay que mantener el perímetro intacto, que no se llegue a hacer un contagio mayor dentro de las operaciones.
“A esas personas se les da incapacidad y sí nos merma recursos durante todo ese tiempo, pero es la forma correcta de actuar”.
Cecilia Carrillo, directora de Index, explicó que el caso del personal considerado vulnerable es diferente ahora, ya que la mayoría ya cuenta con la vacunación completa.