Saraí Cervantes
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-La escasez de agua, gas, energía eléctrica y otros servicios en diversas entidades del País limita las inversiones en el sector inmobiliario, pues son factores que toman en cuenta al seleccionar un sitio, coincidieron especialistas.
Rafael Berumen, director de Colliers Ciudad de México, indicó que la limitación de servicios ha provocado que los desarrolladores de retail, vivienda e inmuebles industriales, valoren en dónde invertir por las limitaciones que se generan.
Un ejemplo de eso es Monterrey, en donde hay escasez de agua y las empresas están preocupadas por el impacto en los proyectos ya construidos y que están por construirse.
«La señal es negativa, pero también despierta conciencia para tener prácticas más rigurosas y orientadas al marco de la sustentabilidad. Se puede apostar por canalizar mayores inversiones en inmuebles que contribuyan en el ahorro de agua y energía, por ejemplo», comentó.
Berumen calificó de coyuntural el tema de la escasez de agua en Nuevo León, sin embargo enfatizó que el suministro es responsabilidad del Gobierno que no ha llevado un manejo eficiente del recurso.
Pedro Morales, socio del despacho GLZ abogados, sostuvo que las ciudades que van perdiendo atractivo para la llegada de nuevas inversiones por escasez de energía son Querétaro, Tijuana y Monterrey.
«Hay escasez también de energía eléctrica porque no se le ha permitido al sector privado crear nuevos proyectos por la incertidumbre que se ha dado en torno a la LIE (Ley de la Industria Eléctrica)», comentó.
«Estas circunstancias traen consecuencias negativas para la inversión privada. El no tener energía barata y segura es un desincentivo para el sector industrial y más en el caso de empresas globales, que tienen políticas y compromisos sustentables. Es un desincentivo la falta del agua, de seguridad y de todos estos aspectos que perjudican el crecimiento de las compañías», puntualizó.
Por su parte, Alexis Torres, responsable de sustentabilidad de Colliers México, indicó que este tipo de problemas pueden solucionarse a través de políticas públicas e inversión en infraestructura local antes de que se generalicen en todo el País.
En el caso de las empresas, es posible llevar a cabo prácticas en construcción que ayuden al ahorro de agua, gas y energía, que se pueden poner en práctica en edificios nuevos y usados.
«Hay que tener una visión de largo plazo y tener conciencia más sustentable para hacer mejor uso de los recursos, no sólo en los tres niveles de gobierno sino también de parte del sector industrial. En los últimos años, por ejemplo, los desarrolladores han avanzado en certificaciones USG y LEED», dijo.