Sergio Alonso Méndez

La Noticia:

Vistiendo un traje azul oscuro bordado y su ya tradicional sombrero, Pedro Castillo llegó este miércoles al Congreso de Perú para asumir la presidencia del país… (bbc.com).

Comentario:

¿Nos podemos imaginar a López Obrador recibiendo la banda presidencial en vestimenta típica de Tabasco? ¿O a Peña Nieto vistiendo de charro con todo y sombrero haciendo el juramento: “…que la nación me lo demande”? Pues en Perú Pedro Castillo decidió cambiar la corbata y el traje formal por uno típico para, sin duda, mostrar a Perú y al mundo que pertenece a la clase humilde y que gobernará para ella.

Con la mano derecha sobre la Biblia pronunció: “Juro por dios, por mi familia, por mis hermanos y hermanas, campesinos, ronderos, pescadores, docentes, profesionales, niños, jóvenes y mujeres, que ejerceré el cargo de presidente en el periodo constitucional 2021-2026. Juro por los pueblos del Perú, por un país sin corrupción y por una nueva constitución”.

Como discurso de toma de posesión, no existe nada que rebatir, sin embargo, pasando la luna de miel con el pueblo que lo eligió, Castillo enfrentará algunos retos. La sabiduría popular interpone: “Del dicho al hecho…” Repasemos algunos puntos.

La generación de una nueva constitución. No se trata sólo de encargar el texto y publicar. La actual constitución, emitida en 1993 siendo presidente Alberto Fujimori, padre de la candidata derrotada por Castillo Keiko Fujimori, no contempla la posibilidad de una nueva. Primero habría que emitir una ley que la considere y para ello necesita el voto del Congreso que se encuentra dividido. Castillo, de hecho, no controla bien a bien ni a su propio partido al cual llegó ante la imposibilidad de formar el propio. Así que no va a ser fácil, aun cuando cambiar la constitución fue una promesa de campaña. Castillo ya declaró que lo hará por los cauces legales descartando la posibilidad de disolver al Congreso.

Respeto de los ahorros y la propiedad privada. Un ataque durante la campaña presidencial hacia Castillo fue que congelaría los ahorros, expropiaría propiedades y que establecería el comunismo en el país. Castillo lo negó en su mensaje: “…No haremos nada de eso. Queremos que la economía mantenga orden y predictibilidad, que son la base de las inversiones. La propiedad de las personas obtenida con esfuerzo está garantizada por la legalidad…” Para eliminar temores de los empresarios, Castillo ratificó al director del Banco Central y tomó como asesor a un conocido partidario de la economía de mercado. Durante la marcha se verá de qué lado se carga la balanza.

Otros. Castillo no va a despachar desde la residencia oficial “Casa de Pizarro” la cual va a convertir en museo (¿dónde hemos escuchado algo similar?) y va a expandir el sistema de ronderos, grupos de población rural que se encargan de la seguridad de sus regiones. No parece haber problemas en cuanto a la sede del gobierno, pero el sistema de ronderos puede ser contraproducente. El poder trastorna al más sensato. En fin, buena suerte al maestro rural Castillo en su nueva misión: sacar adelante al Perú.

Sergio Alonso Méndez posee un doctorado en Negocios Internacionales por parte de la Universidad de Texas

salonsomendez@gmail.com.