El P. Rogelio Pedroza González, vocero oficial de la Diócesis de Aguascalientes, deseó a la comunidad, un año lleno de bendiciones, de paz y armonía familiar; recomendó evitar la indiferencia y el egoísmo; oremos para que sea un año esperanzador, de fraternidad, de paz.

Ponderó el mensaje del Papa Francisco, al referir que los dolorosos eventos que marcaron  el camino de la humanidad durante el 2020, especialmente por la pandemia, nos enseñaron la importancia  de interesarnos por los problemas del prójimo y compartir sus preocupaciones; de hacer labor de acompañamiento.

En el umbral de este comienzo, confiemos en que sea un año de esperanzas, de solidaridad con el que menos tiene, y no solamente en lo material, también es necesario reconfortar con palabras de consuelo.

La paz se puede construir si empezamos a estar en paz con nosotros mismos y con quien tenemos cerca, quitando los obstáculos que nos impiden cuidar de quienes se encuentran vulnerables, en la indigencia.

Hay que desarrollar una mentalidad y una cultura del cuidado, para derrotar la indiferencia, el descarte y la rivalidad, que lamentablemente prevalecen.

La paz  siempre está en  peligro por la violencia, el egoísmo y la maldad, por lo que hay que combatir estas asechanzas.

Hagamos posible que la paz reine en el corazón de las personas y en las familias; en los lugares de trabajo y de ocio; en las comunidades.

Consideró importante mantener un mensaje de aliento a la población y conservar la paciencia que se ve amenazada por el encierro de la emergencia sanitaria; de nada sirve desesperarnos, hagamos lo que nos toca para cuidarnos y cuidar a los demás, para romper el círculo de contagios.

Sobre la desconfianza de algunas personas hacia la vacuna, dijo que la Iglesia no puede ir en contra de la razón; hay que confiar en las autoridades sanitarias, ya que si autorizan una vacuna, es porque ya está demostrado que sirve,  y en este caso, que es benéfico para la prevención del Covid; ahora hay que esperar nuestro turno .