Azucena Vásquez
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO: En medio de un escenario aún incierto para la inflación, con un comportamiento más persistente en los servicios, el Banco de México (Banxico) decidió esperar a junio para evaluar otro posible recorte a su tasa de referencia.

La Junta de Gobierno de Banxico determinó este jueves, por votación unánime, hacer una pausa y mantener la tasa de interés clave en 11.00 por ciento, nivel al que la había bajado en marzo.

«La inflación general anual aumentó de 4.40 a 4.65 por ciento entre febrero y abril. Este incremento fue reflejo de un aumento en la del componente no subyacente», destacó Banxico este día en su comunicado de política monetaria.

Indicó que las expectativas de inflación general y subyacente para el cierre de 2024 exhibieron un ajuste al alza: el Banco espera que la primera se ubique en 4.0 por ciento, desde un estimado anterior de 3.6 por ciento, y la segunda en 3.8 por ciento, desde el 3.5 proyectado previamente.

«Se anticipa que el proceso desinflacionario continúe. Sin embargo, considerando la perspectiva de que los choques inflacionarios tarden más tiempo en disiparse, los pronósticos de inflación general y subyacente se ajustan al alza para los siguientes seis trimestres», expresó.

«En particular, se prevé que la inflación de servicios presente un comportamiento más persistente respecto de lo anticipado previamente. Así, ahora se espera que la inflación general converja a la meta en el cuarto trimestre de 2025», destacó.

La Junta de Gobierno evaluó la mitigación de los efectos de los choques sobre la inflación y sus determinantes, el comportamiento de las expectativas de mediano y largo plazos y el proceso desinflacionario.

«Opinó que persisten retos y riesgos que ameritan continuar con un manejo prudente de la política monetaria. Tomó en cuenta la expectativa de que los efectos de los choques incidan sobre la inflación por más tiempo que lo anteriormente previsto», manifestó.

Así, como anticipaban los analistas e incluso integrantes de la propia Junta de Banxico, el banco central dejó ahora la tasa de política monetaria sin cambio ante las incesantes presiones inflacionarias en el País.

El pasado 19 de abril, Jonathan Heath, subgobernador de Banxico, había descartado que se recortara la tasa en mayo, y acotó que la decisión de junio dependería de los datos macroeconómicos.

«No vamos a discutir la posibilidad de un recorte en mayo», señaló Heath en declaraciones a Reuters.

Sin embargo, sugirió la posibilidad de dos a cuatro recortes de tasas este año en las reuniones restantes, dependiendo de la evolución de la economía.

Esta mañana se dio a conocer que la inflación general en México nuevamente se aceleró, al ubicarse en abril en una tasa anual de 4.65 por ciento, un repunte desde el 4.42 por ciento del mes previo.

«La inflación general en esta lectura se aceleró y, además, los elevados precios de materias primas complican el panorama para la variable en el corto plazo», comentó Alejandro Saldaña, economista en jefe de Grupo Financiero Bx+.

«Estimamos que la inflación interanual exhiba cierta desaceleración a lo largo del presente año. Sin embargo, reconocemos que el panorama todavía es incierto y predominan los riesgos al alza».

Bx+ advirtió que el proceso de desinflación no será lineal y es altamente probable que la inflación no baje de 4 por ciento, el límite superior del rango objetivo de Banxico, hasta 2025.

«Esto, debido a que, por un lado, dentro del índice subyacente, los servicios mantendrán cierta renuencia a bajar, principalmente por el traspaso de las presiones salariales acumuladas.

«Dicha renuencia se agravaría en caso de que la actividad económica resulte más resiliente a lo previsto. Por otro lado, las tensiones geopolíticas actuales y los eventos climáticos (por ejemplo, sequías) pueden mantener elevados los precios de productos energéticos y alimentarios», expresó Saldaña en su análisis.

La mayoría de especialistas perfilan un posible nuevo recorte de 25 puntos base en junio, aunque algunos lo esperan hasta el segundo semestre del año.

«Vemos estas lecturas como una oportunidad para que el banco central refuerce su tono de cautela y la estrategia de discontinuidad que ha sugerido que llevará a cabo recientemente, en un entorno en el que se comienza a observar la tan esperada/temida no linealidad del proceso desinflacionario», apuntó Casa de Bolsa Finamex.

En marzo, Banxico, que tiene una meta puntual de inflación de 3 por ciento, bajó su tasa por primera vez desde que empezó a endurecer su política monetaria en 2021 para hacer frente a las presiones derivadas del impacto de la pandemia de Covid-19 en las cadenas de producción. De este modo, en el tercer mes del presente año se pensaba que el banco central había iniciado un ciclo de recortes tras el endurecimiento monetario, pero persistieron los riesgos inflacionarios y, con ellos, la cautela.