El estigma de haber estado en prisión continúa cerrando las puertas a ex convictos, reconoció el secretario general de la Federación de Trabajadores de Aguascalientes, Alfredo González González, al referir que en las empresas hay temor ante esos perfiles.
Así, dijo, sigue siendo difícil que alguien con el antecedente penal encuentre un sitio en el cual pueda reinsertarse a la actividad laboral, si bien, empresas que les dan el voto de confianza están trabajando a la inversa, es decir, llevan trabajo a los centros de readaptación.
En entrevista, el líder sindical resaltó que no son más de cinco las empresas que están abriendo esa posibilidad para que los internos de los Ceresos cumplan tareas que les generen un ingreso mediante actividades productivas.
Esto sucede fundamentalmente en los centros para varones y a iniciativa de empresas del ramo de la confección y metal-mecánica en especial con oficios como la balconería, labores de soldadura y ese tipo de actividades.
González González sostuvo que a pesar de que en diversas ocasiones se ha insistido en la necesidad de coadyuvar a que los ex reclusos tengan oportunidades de trabajo para que se reintegren a la sociedad, luego de compurgar una pena corporal, y lo logren en las mejores condiciones, el avance es mínimo.
A las empresas no les genera confianza conocer que el solicitante de trabajo fue sentenciado por robo, mucho menos cuando la condena derivó de un acto más fuerte como lesiones o asesinato.
De tal manera que quienes se han interesado en participar en este tema, lo que están haciendo es acercar trabajo a los centros de readaptación, dar seguimiento a quienes están trabajando.
En caso de que tengan buen comportamiento y mantengan un nivel aceptable de productividad, una vez que han compurgado la pena a la que fueron sentenciados, hay aceptación de la empresa para continuar ocupándolos afuera; sin embargo, estos son casos excepcionales todavía.