Azucena Vásquez
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-Con el último incremento en la tasa de referencia del Banco de México (Banxico), la política monetaria en México entró oficialmente en un terreno restrictivo que implica desacelerar la demanda y anclar las expectativas de la inflación para así frenar esta última.
De acuerdo con un análisis del Banco de México, su tasa real ex ante o tasa neutral -aquella fijada en términos reales sin considerar la inflación de los próximos 12 meses- está en un rango de entre 1.8 y 3.4 por ciento.
Sin embargo, si supera estos niveles, se considera que entra en un terreno de política monetaria restrictiva.
Dicho rango fue superado la semana pasada, con el segundo incremento consecutivo de 75 puntos base que la Junta de Gobierno de Banxico aprobó a su tasa de referencia para dejarla en 8.50 por ciento, el mayor nivel registrado hasta ahora.
Como resultado de ello, la tasa real neutral ahora se ubica en 3.6 por ciento, ligeramente por arriba del rango mencionado, señaló Pamela Díaz, economista para México del banco francés BNP Paribas.
Con ello, la política monetaria está oficialmente en terreno restrictivo, lo cual, en teoría, provocaría una desaceleración en el consumo
Este a su vez, presionará a la baja los precios con un efecto positivo en el objetivo de reducir la elevada inflación en México, que en julio pasado llegó a 8.15 por ciento, su máximo nivel en los últimos 21 años y 7 meses.
Aunque se espera este efecto, en el País tendría un efecto más acotado debido a que la bancarización no es tan amplia como en otros países, precisó Díaz.
«En México, las alzas de tasas a lo que ayudan es a anclar las expectativas de la inflación (al rango objetivo de 3.0 por ciento), el canal que más actúa es el de expectativas, es el que más importa para fines de política monetaria y tiene un periodo de actuación de 12 meses.
«Eso significa que no veremos efecto inmediato, pero ayudará a estabilizar la expectativa de inflación», dijo.
Asimismo, Díaz señaló que el anuncio de Banxico también presentó sorpresas, ya que deja entrever que aunque seguirá subiendo su tasa, no lo hará con la misma contundencia mostrada en las dos últimas reuniones.
Sin embargo, al mismo tiempo, Banxico ajustó al alza sus estimaciones para la inflación para lo que resta del año y 2023.
Frente a ello, BNP Paribas considera que Banxico tomará su próxima decisión con base en lo que haga la Reserva Federal (Fed, banco central de Estados Unidos).
Para el banco francés, en su reunión del próximo mes, Banxico elevaría su tasa en 50 puntos base para llevarla a 9.0 por ciento, agregó Díaz.