Arranca Alzheimer’s Disease International una encuesta global en la que participa México y Aguascalientes sobre las actitudes en torno a la demencia y a partir de los resultados, generar modelos de actuación a favor de los pacientes y sus familias para acabar con los estigmas de esta enfermedad, destacó Rosa Farrés González Sarabia, presidenta de la Federación Mexicana de Alzheimer.
CIFRAS Y CÁLCULOS. En entrevista con El Heraldo, comentó que de acuerdo a datos de la Secretaría de Salud Federal hasta 2012 según la última Encuesta Nacional de Salud, que ya incluía las demencias, hay una prevalencia en México de 7.9% de la población, que se traduce en 860 mil personas que padecían demencia, la gran mayoría sin estar diagnosticadas. Señaló que en el 2019, se está calculando que ya deben ser alrededor de 1 millón de personas. Sin embargo, estas personas ocupan de cuando menos dos cuidadores, ya sean familiares o profesionales, lo que significa que hay entonces 2 millones de personas que están afectadas directamente, las cuales tienen que renunciar a su vida, a su tiempo y a su salud para atender a una persona con demencia.
“Significa entonces que hay 1 millón de familias que están afectadas en lo económico, en lo social, en la dinámica familiar”.
PARA TODO EL MUNDO. Ante tal situación, dijo que Alzheimer’s Disease International decidió levantar una encuesta a nivel mundial que estará disponible en línea y en varios idiomas desde el 15 de abril al 14 de junio en el sitio www.alz.co.uk/research/world-report-2019 y en la que también participa Aguascalientes a través de la Fundación Familiares de Alzheimer Aguascalientes que preside Bertha Dora Quezada Sánchez.
“El objetivo principal es darnos cuenta de lo que la gente sabe y piensa de la demencia, no sólo en México sino en el mundo; pero concentrándonos en México. Una de las cosas que más nos atoran en el avance y en la posibilidad de atender a las personas con demencia, es el estigma que hay alrededor de la enfermedad, porque pensamos que la demencia es sinónimo de locura por lo que la gente no se anima a participar, ni actuar por su enfermo”, finalizó.