Iniciaron este miércoles con paro técnico el nuevo ciclo escolar cerca de 250 maestros de los siete planteles del Conalep en el estado, en demanda del reconocimiento de la estabilidad laboral y la basificación de docentes hasta con 30 años de servicio y que están en calidad de eventuales. Los inconformes se dicen abiertos al diálogo y a la negociación con el IEA. En tanto, los alumnos permanecieron en dichas escuelas sin clases, bajo la supervisión del personal administrativo quien los dejó salir al filo del mediodía.
Los maestros en paro de actividades de los planteles del Conalep Aguascalientes I, II, III, IV, Jesús María, Pabellón de Arteaga y Tepezalá piden a la autoridad educativa en el estado que les cambie el estatus de eventuales a docentes de base ante el ISSSTE, ya que incluso tienen prestaciones a medias, al contar solamente con el servicio médico básico.
Los docentes inconformes dijeron estar con la disposición de seguir trabajando, pero que se les reconozca su antigüedad y no estar cada semestre bajo condicionamientos sobre la permanencia en los planteles del subsistema.
Los maestros en paro manifestaron su preocupación tras afirmar que cada año ocurre esta situación, pues con el cambio de directores se modifican las decisiones, por lo que piden que la autoridad les reconozca sus derechos, además de no tener hasta el momento las cargas académicas definidas, debido a que está ingresando gente nueva por compromisos políticos.
Por su parte, el abogado de los docentes inconformes, Alan David Capetillo Salas, a quien incluso le negaron la entrada al plantel I para poder platicar con los afectados, expuso que el conflicto inició el pasado lunes cuando citaron a los más de 200 maestros a firmar un contrato de prestación de servicios profesionales de carácter civil, a cambio de la entrega de un estímulo económico y la asignación de cargas horarias, donde se específica que para la institución, estos docentes no tienen una relación laboral y el cual los desprotegía de sus derechos.“Esto no es jurídicamente viable. La idea de los maestros es trabajar, pero sí quieren que se garantice que no va haber represalias porque se les han estado quitando horas, respecto a la carga académica que tenían”.
Finalmente, Capetillo Salas denunció además que la autoridad educativa pretendía que los maestros firmaran dos contratos, uno por el pasado semestre enero-junio, en una aparente simulación jurídica respecto a lo que ya se pagó y el servicio que prestó, y otro para el nuevo ciclo de agosto-diciembre.