En una competencia sin algazara, sin estridencia, sin determinar, es la que llevan a cabo los presidentes municipales de Jesús María y Calvillo. A partir de que tomaron posesión del cargo sostienen una campaña informativa casi diaria de las actividades que tienen lugar en su respectiva demarcación, lo que no tiene nada de punible, puesto que una de sus obligaciones es tener comunicación con los habitantes.

Lo que llama la atención es que aun los asuntos triviales o frívolos se presentan como un logro de la administración y sólo falta que digan cuántas veces van a evacuar al día y cuál fue el resultado en cada ocasión. Cuando se va hacia un mismo objetivo, se recurre a todo lo que está al alcance y hay que aprovecharlo lo mejor posible.

Naturalmente, cada movimiento que se hace en el medio político tiene un fin y éste no puede ser otro que estar en la primera línea a la hora en la que su partido, en este caso el de Acción Nacional, designe a los candidatos al Senado de la República, cuya renovación tendrá lugar en 2024, pero la elección interna será a fines del próximo año o principios del siguiente, por lo que desde ahora siembran en la individualidad de cada ciudadano sus nombres para, llegado el momento, estar en condiciones de exigir uno de los dos espacios.

Quien consiga alcanzar ese objetivo estará en la carrera para la gubernatura. Sí, la que aún no comienza como gobernadora electa ya tiene dos “tiradores” que aplican el mismo método de Vicente Fox, quien dos años antes de concluir su mandato como titular del Ejecutivo en Guanajuato le dio por recorrer el país “para promocionar” al estado, lo que fue sólo la pantalla, porque al acercarse el día en que el PAN tenía que elegir al candidato presidencial exigió ser designado y lo logró, con los resultados de sobra conocidos.

Lo descrito podrá ser censurado y hasta negado por el José Antonio Arámbula López Arámbula, de Jesús María, y Daniel Romo Urrutia, de Calvillo, pero los hechos y la historia demuestran hacia donde apuntan las manecillas de la rosa de los vientos. El único escollo que podrían encontrar es que el actual senador Juan Antonio Martín del Campo decida buscar la reelección para ir por tercera ocasión hacia la gubernatura, aunque les queda el otro espacio que dejó Marta Márquez en la pasada contienda local al renunciar a su militancia.

Mayor presencia tiene Arámbula, que un día sí y otro también da conocer sus actividades y, cuando no hay algo con que participar, recurre al DIF Municipal, que actualmente promociona el Centro Recreativo para el Adulto Mayor denominado “Shalom”, palabra que aseguran, en hebreo significa  “bienestar, paz interior, salud, armonía, calma y tranquilidad”, repetición de palabras que lleva a lo mismo. La cuestión se hace como parte de la pre-pre campaña y ya el tiempo dirá si alguno de ellos alcanzó su propósito.

Por lo pronto, Arámbula aprovecha su larga experiencia. Ha vivido y vive de y para la política. Ingeniero de profesión a lo largo de 57 años de vida, es por tercera ocasión presidente municipal (fue el primero que obtuvo la reelección), ha sido diputado federal y diputado local y, en la pasada administración municipal de Aguascalientes capital, fungió como Secretario de Administración para luego regresar tras la postulación a la alcaldía.

Por su parte, Daniel Romo Urrutia, de 33 años, es el más joven de los presidentes que ha tenido Calvillo. Los 18 años de su vida activa la ha dedicado al servicio público, con un ínter de dos años en que estuvo como bracero en Chicago. A su regreso, se reincorporó a sus estudios de bachillerato para concluir como licenciado en derecho. Desde la preparatoria, incursionó en la política al obtener un espacio como encargado de información de la alcaldía y más tarde en la dirección de atención ciudadana. A los 22 años fue regidor suplente por el principio de representación proporcional. Después, ocupó diversos cargos que le encomendó su partido y en 2013 se convirtió en secretario de desarrollo municipal, en la siguiente administración pasó a ser regidor titular, luego jefe de gabinete y secretario particular del presidente en funciones y, finalmente, en 2022 ganó la elección de presidente.

NECESARIO FORTALECER

El gobierno del estado y los once ayuntamientos deben unir esfuerzos para que el transporte público intermunicipal sea el que corresponda a una entidad que se precia de estar comprometida con el pueblo. Al mismo tiempo, dejar en el arcón del pasado las actuales condiciones que se proporcionan a través de camionetas que en algunos casos van atiborradas y en otras semivacías, lo que provoca altibajos en el ingreso de los concesionarios, quienes por su parte esperan que los incluyan en las deliberaciones, análisis y acuerdos que tengan lugar.

Es un programa que desde hace varias décadas sustituyó a la línea Permisionarios del Centro, camiones que se circunscribían a atender las cabeceras municipales, por lo que los habitantes de las demás comunidades y rancherías caminaban varios kilómetros para tomar el autobús a pie de carretera. Con la llegada de las “combis” –que entre paréntesis se introdujeron de manera atrevida a los recorridos de los Permisionarios–, los dejaron fuera de la jugada, ya que por el tamaño de las unidades podían llegar hasta el corazón de cada lugar y en poco tiempo se quedaron con toda la clientela.

Los problemas se han presentado cada vez que solicitan un aumento en la tarifa o que el gobierno les otorgue una subvención, sea en metálico o mediante la reducción del costo del combustible, sin embargo, es poco el avance que han logrado y que vino a empeorarse con los casi dos años de suspensión de actividades generales por motivo de la pandemia.

En la actualidad, 279 unidades integran su parque vehicular y aún, cuando hay servicio metropolitano entre Aguascalientes y parte de Jesús María y San Francisco de los Romo, sólo es para las áreas urbanas, en tanto los taxis conforman un servicio que sólo puede pagar una parte de los pobladores.

El presidente de Enlace de Transporte Colectivo Foráneo (nombre oficial de las “Combis”), Armando Santana Valdez, destacó que con el número de vehículos que tienen es suficiente para darle cobertura a casi todo el estado, ya que en Calvillo no lo aporta y el horario habitual de es 6 de la mañana a las 9 de la noche. En el desglose que hizo los residentes de Rincón de Romos, Tepezalá y Cosío, cuentan con 77 vehículos; San José de Gracia, 28; y Pabellón de Arteaga, 98; en tanto Villa Juárez y zona colindante de Asientos, 120.

Podría suponerse que los problemas que hay son menores, como descompostura de alguna camioneta o que el chofer no se presentó a trabajar, pero de inmediato se sustituye para no entorpecer las actividades de los usuarios. No obstante, “nos faltan muchas cosas por hacer, hay algunas comunidades que no utilizan el servicio, no porque no haya, sino porque están acostumbrados a viajar en otros medios de transporte, incluso algunos hasta pidiendo “ride” y si no utilizan nuestro servicio es porque son comunidades que no están acostumbradas a hacer el pago que representa el uso del transporte público”.

En cuanto al cobro, dijo que es económico, siendo por kilómetro recorrido, en donde la tarifa más baja es de 54 centavos, por lo que la distancia mas larga tiene un costo de 37 pesos y la más corta de 9.50.

Lo contrario está en los taxis, al acentuar el líder de Taxistas Revolucionarios, José del Refugio Eudave Ortiz, que el pago por traslado a algunos de los municipios es de 300 o 400 pesos, mientras que en una combi es de 12 pesos, por lo que sólo utilizan el automóvil de alquiler en caso de una emergencia o por la noche.

Bajo las condiciones desquitas, la próxima administración estatal tiene que ponerse de acuerdo con todos los alcaldes para hacer más amplio el transporte en Combi mediante acciones de apoyo y que más número de comunidades queden incorporadas a este servicio.

EXPERTOS

Al estar en proceso de si se queda o se va Veolia, han surgido conocedores del tema hasta debajo de las piedras. Cada quien dice poseer la varita mágica para que nunca falte el agua en la entidad, pero la cosa no es tan fácil como lo pintan. Son múltiples los factores que habrán de confluir en la decisión final y ojalá no se equivoquen quienes tienen que hacerlo, que tengan presente que de ellos depende que la actual y futuras generaciones tengan el servicio adecuado y es de esperarse que lo tengan presente a la hora de firmar el documento final.