Otro paro técnico es el que se tiene en Nissan, en su planta A1, durante esta semana, mientras que, en la A2, ocurrirá en la siguiente; de ahí que está trabajando sólo el 30% de su personal, no en áreas de producción, suspendida ésta completamente por falta de suministro de autopartes plásticas y componentes electrónicos, razón por la cual, los únicos que continúan laborando lo hacen en áreas de mantenimiento o reacomodo de maquinaria.

Rogelio Padilla de León, secretario general del Sindicato de Trabajadores de la Industria Automotriz, dio a conocer lo anterior, para luego advertir que, la semana entrante, le corresponderá el paro a la planta A2, por las mismas causas, aunque, en este caso, se desconoce si será exclusivamente los días feriados por ser Semana Santa o a partir del lunes, de modo que lo anterior estará por definirse.

La situación es que la contracción del mercado automotriz ha afectado, aunado a que el suministro de partes y componentes electrónicos tampoco fluye de manera adecuada, por lo que se determinó que, esta semana y la próxima, se vayan a paro los trabajadores, aunque sin afectarles en su ingreso salarial. “Es algo que estaba previsto desde la semana antepasada, de ahí que unos días parara la planta A1 y otros, la A2”, esperando que, después de esto, todo se regularice.

El hecho es que la principal proveedora de componentes electrónicos ha reducido su trabajo en Asia, lo que ha afectado a la industria automotriz: “Es el caso de Honda, General Motors y Toyota en México. Nissan ha sido la menos afectada hasta el momento”.

Ahora bien, no es una situación nueva, pues la escasez en los suministros viene desde el año pasado, aunado esto a la contracción del mercado, lo que ha obligado a que se tengan varios paros técnicos. Por decir, “en enero y febrero se han dado algunos y en marzo también se han tenido de manera intermitente en algunas áreas. El asunto es que, por fortuna, hasta ahora no se ha afectado a los trabajadores con su pago, ni ha habido despidos de personal”, aseguró el síndico.

Padilla de León explicó esperar que esta situación se regularice en el transcurso de la segunda quincena de abril, a más tardar, aunque también se mantiene la esperanza de que las ventas logren repuntar, pues no está de más mencionar que, en los primeros tres meses de este año, el consumo nacional de autos cayó en aproximadamente un 25% y las exportaciones un 8%, lo que hace que, obligatoriamente, la producción también se tenga que reducir.