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Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-La “nueva normalidad” en Corea del Sur llegó a las paradas de autobús, con cabinas de alta tecnología que buscan reducir la propagación del nuevo coronavirus.
Para ingresar a estas cápsulas de cristal, los pasajeros deben pararse frente a una cámara termográfica automatizada, y las puertas solo se abren si su temperatura marca menos de 37.5 grados Celsius, según reportó AFP.
En el interior, las cabinas tienen un sistema de aire acondicionado equipado con lámparas ultravioleta desinfectantes, un dispensador de gel antibacterial y WiFi. Así, además de garantizar un espacio libre del virus, también ofrecen protección contra las lluvias monzónicas y el calor del verano.
Los usuarios deben portar mascarillas y mantener un metro de distancia entre ellos, por lo que la capacidad es reducida.
La agencia señaló que el costo de una cabina ronda los 84 mil dólares. Al menos 10 ya fueron instaladas en un distrito del noreste de Seúl, las cuales han sido usadas por entre 300 y 400 personas al día desde la semana pasada.
“Me siento realmente segura aquí porque sé que a otras personas a mi alrededor se les revisó la temperatura tan bien como a mí”, comentó Kim Ju-li, una usuaria de 49 años, citada por AFP.
Corea del Sur fue el segundo país con más casos después de China en las primeras semanas del brote, pero logró contener la propagación del Covid-19 con un programa extensivo de pruebas y rastreo de contactos. Sus intensos esfuerzos en la lucha contra el virus también permitieron a la nación controlar ligeros repuntes recientes.
Hasta ayer, Surcorea registraba 14 mil 873 casos y 305 muertes por la enfermedad.