La drogadicción y paracaidismo son fenómenos que no se acaban, principalmente en las colonias que hacen frontera entre los municipios de Aguascalientes y San Francisco de los Romo, que son parte de la Zona Metropolitana del Estado, lo que conlleva una serie de problemas sociales, como es la violencia familiar y social.
Esto lo expuso la diputada Érica Palomino Bernal, quien resaltó que es común que, en las colonias de la periferia del municipio de Aguascalientes, haya invasión de propiedades ajenas y poco se hace contra la gente que llega a instalarse en esas casas solas, pues los vecinos prefieren evitar tener problemas, pero, en algunos casos, se desconoce incluso su actividad y, por ende, se pone en riesgo la seguridad colectiva.
La situación es que Aguascalientes ha crecido de manera desmedida y los desarrollos habitacionales se han esparcido. El tema, sin embargo, es que hay casas que quedan en abandono y es entonces cuando se presenta el paracaidismo: “se trata de gente que no paga luz, ni agua, y hasta se aprovecha para hacerse pasar como amiga de algún político, para que los vecinos lleven la fiesta en paz”.
La diputada local refirió que, ante este fenómeno de referencia, casi se presenta otro problema a la par, como es la violencia, venta y consumo de sustancias prohibidas, que siempre tienen en riesgo a los vecinos de bien y hacen inseguras las calles y colonias donde se presenta esa situación.
El paracaidismo tiene mucho que ver también con el desempleo, que tampoco se ha abatido, pues, cuando la gente no tiene para lo indispensable, como es vivienda, vestido y sustento, se busca la manera de satisfacerlo y el paracaidismo es una forma a la que recurren algunos que no tienen empleo, ni lugar propio donde vivir.
Mencionó que, si bien la Zona Metropolitana la conforman Aguascalientes, Jesús María y San Francisco de los Romo, los principales problemas de abandono de viviendas que son ocupadas por gente que no es la dueña, se presenta, principalmente, en las áreas aledañas entre esta capital y San Francisco de los Romo, en donde urgen programas de seguridad y empleo para la gente que ahí habita.