Jorge Ricardo
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Sólo una epidemia mundial logró suspender la promoción de la rifa del avión presidencial. Si el 10 de febrero, el Presidente Andrés Manuel López Obrador reprochó que los feminicidios opacaran su rifa, ayer tuvo que aceptar que el interés está en otro asunto.
“Va a regresar el avión a finales de mes, pero ahora no lo tocamos, porque vamos a salir con lo de la pandemia”, dijo el Presidente en su conferencia de prensa. Desde semanas antes; sin embargo, los locales de la Lotería ya estaban cerrados.
La venta había iniciado el 9 de marzo, pero el 28 de ese mes la Lotería anunció la cancelación de los sorteos. Calculó que iban a reanudarse el 19 de abril y no ha hecho falta informar que será hasta que pase la emergencia sanitaria.
“Apenas se estaba empezando a vender y lo suspenden”, se quejó el jueves el boletero Luis Lorea, de 78 años, quien vendía afuera del edificio de la Lotería, que ayer ya estaba cerrado.
“Desde que salieron a la venta hasta que nos dejaron de surtir los boletos, yo vendí una serie apenas”, expresó el encargado del único local de venta de boletos en el Centro de la Ciudad.
Lo atiende Roberto Díaz, de 59 años, en la esquina de Hidalgo y Rosales, detrás de El Caballito. Con pinzas de ropa, el vendedor colgó de la rejilla los únicos siente boletos que le quedaron, los del avión, de 500 pesos cada uno.
“Al principio sí se vendían, luego fue bajando y ahorita ya no hay gente ni dinero”, dijo Díaz, quien lleva 17 años vendiendo lotería.
Tras no lograr la venta del avión, el Mandatario anunció la rifa de una cantidad equivalente a su costo de 2 mil millones de pesos. La rifa tendrá 6 millones de boletos y entregará 100 premios de 20 millones cada uno, sin reintegros. El monto a repartir en premios no saldrá de los boletos, sino de un cheque de bienes decomisados.
El 12 de febrero el Presidente invitó a Palacio Nacional a 75 empresarios para que se comprometieran a comprar 3 millones de los boletos. El activista Alfredo Lecona pidió por Transparencia la lista de los empresarios y las cantidades que prometieron, pero el Gobierno respondió que no hay “evidencia documental” de lo dicho por el Presidente.
El vendedor Roberto Díaz consideró que todo el enredo de la rifa alejó a los compradores de su negocio desde antes de que se decretara la contingencia. Es más, ni él mismo cree en la transparencia de la rifa.
Normalmente, ellos pueden devolver los boletos no vendidos 15 minutos antes de la hora del sorteo. Pero para la rifa del Presidente les han dicho que deberán hacerlo 15 días antes.
“Nosotros que vendemos captamos ciertas anomalías. Yo así lo veo, ¿a ver, por qué quieren que hagamos la devolución 15 días antes y no el mero día? (…) Yo creo que quieren acomodarlo, yo siento que lo quieren acomodar”.