El maguey es un prebiótico natural que es mejor visto en el extranjero que en México y es que “del maguey se obtiene también la inulina, elemento que ayuda a la regeneración de la flora intestinal, provoca la estabilización del páncreas y hace que se genere la inulina de manera natural en el cuerpo humano; además, ayuda en la atención de problemas como los triglicéridos, a regular la glucosa alta, el calcio y elimina toxinas”.
Así lo dio a conocer el gerente del Comité Sistema Producto Maguey, Manuel Enrique Bañuelos Rayas, quien explicó que los prebióticos son fibras vegetales que estimulan el crecimiento de bacterias sanas en el intestino. “Resulta que el maguey también es fuente de carbohidratos, es alto en fibra y almidón resistente”.
De manera que, ante las enfermedades que prevalecen en México a raíz de la obesidad, como lo son la diabetes y la hipertensión, no estaría mal promover el consumo de aguamiel y del pulque bien cuidado, comentó Bañuelos Rayas, así como dedicarse a obtener el subproducto inulina, la cual permitiría atender de inmediato un problema de salud importante con un insumo local.
Lo único que podría faltar es un apoyo para obtener y procesar la inulina aquí, ya que se tiene la materia prima para ello, pero, hasta ahora, no hay laboratorios que permitan hacerlo en lo local; antes bien, se debe traer de otras partes del país y es que “en Aguascalientes no hay fábricas de inulina, pero ya sería mucho pedir, pues aquí ni siquiera hay quién se dedique a extraer aguamiel o pulque”.
Resaltó que hombres y mujeres, principalmente estas últimas, son las que más se han organizado para la siembra de este tipo de agave y que, si bien se tiene un avance importante, falta impulso para alcanzar mayores objetivos. “Todo esfuerzo se hace con el afán de recuperar la tradición productiva del maguey en Aguascalientes”.
De la misma manera, dio a conocer que, de manera paulatina, se han ido reactivando algunas zonas que antaño fueron productoras por excelencia de maguey, pero esa labor ha sido muy lenta a pesar del empuje que tienen los productores y productoras, quienes están entusiasmados por darle valor agregado.