Al avanzar el ciclo escolar, la aceptación de que la nueva normalidad se aplica todavía no se da, lo que ha generado crisis de ansiedad no sólo en estudiantes y maestros, sino también en paterfamilias que aunque no desean por temor a los contagios que sus hijos tomen clases presenciales, en muchos casos los envían a la escuela porque saben que su aprendizaje está de por medio.
Son varios los factores que generan crisis de ansiedad en cualquier etapa de la vida, pero que a raíz de la pandemia y tener que ser productivos, se han acentuado, y no pueden considerarse episodios “normales”, antes bien, lo conveniente es tomar terapia especializada para sanar las emociones, sobre todo las que se han acentuado durante la pandemia, consideró el psicólogo José Alfredo Contreras Valdez.
A través de una charla virtual a través de Zoom, que denominó “Recomendaciones para el manejo de la ansiedad durante la pandemia”, Contreras Valdez, puntualizó que la crisis sanitaria que no ha terminado, ha afectado los hábitos, rutina diaria, relaciones sociales y familiares, lo cual para muchos, con el paso del tiempo se ha visto normal, no obstante es un problema que la humanidad ha experimentado durante la pandemia en la que se han vivido cambios y evoluciones que cada persona ha afrontado de manera distinta.
“Y ahora, a un mes de iniciado el ciclo escolar, el regreso a las aulas de manera presencial de los estudiantes de educación básica, ha generado en los padres de familia una especie de confusión y ansiedad ante la indecisión de si llevar o no a sus hijos a las escuelas”, detalló.
El especialista manifestó que en esta fase de la pandemia que se vive en el país, es necesario abordar de manera clínica aquellos procesos de ansiedad que se vuelven un trastorno, es decir la ansiedad y preocupación excesivas difíciles de controlar y que interfieren en la vida diaria.
La ansiedad puede manifestarse como una respuesta esperada en una persona o un grupo de personas cuyos proyectos y rutinas diarias se han visto afectados por la pandemia, y lo peor de todo es que es incierto el futuro, “esa es la situación que la mayoría de las personas seguimos experimentando como consecuencia de los cambios que implica esta pandemia”.
En tanto que, un trastorno de ansiedad se muestra cuando los indicadores de ese estado mental son constantes y por mucho tiempo, e impiden a las personas continuar con las actividades cotidianas o les ocasiona algún tipo de incapacidad para lograr sus metas, continuar laborando y estar bien con los suyos.