La presidenta del DIF Estatal, Yolanda Ramírez de Orozco, dio seguimiento al ciclo de pláticas virtuales de orientación que la institución organiza sobre distintas temáticas de la salud con la finalidad de que las familias tengan acceso a información profesional de primera mano y, con ello, vivan mejor.
Ayer, el médico cirujano Carlos Arturo Martín Flores tuvo a su cargo la exposición sobre Esclerosis Múltiple en la que detalló que, en México, dicha enfermedad tiene una prevalencia de 15 a 18 casos por cada cien mil habitantes. Esto, de acuerdo a información emitida por la UNAM con datos del año 2017.
Los factores de riesgo más conocidos de la enfermedad son: herencia genética, origen étnico, sexo femenino, infecciones por ciertos virus, deficiencia de vitamina D, consumo de tabaco y enfermedades autoinmunes previas.
Señaló que hay cuestiones que no se pueden evitar; sin embargo, hay hábitos que deben eliminarse para que no progrese la enfermedad de manera acelerada; entre ellos, el hecho de fumar.
Durante la exposición en línea, destacó que la esclerosis múltiple es una enfermedad crónica progresiva y, entre los efectos más notorios, sobresalen: alteraciones en el lenguaje, déficit motor y sensitivo, así como manifestaciones de disminución de agudeza visual que varía en intensidad desde leve hasta una ausencia de percepción de la luz.
Los síntomas sensitivos y motores se pueden identificar por debilidad y cansancio, disminución de la fuerza muscular, sensación de hormigueo en el cuerpo, temblores, falta de coordinación y problemas de marcha.
Agregó que, para el diagnóstico de la enfermedad, es necesario presentar algunos de los signos y síntomas; no obstante, se realizan varios estudios para poder descartar otras enfermedades, entre los que destacan resonancias magnéticas con contraste, estudios de líquido cefalorraquídeo, potenciales evocados, perfil inmunológico y reumatológico, entre otros.
Finalmente, comentó que, además del manejo médico con fármacos, la rehabilitación de pacientes es esencial, ya que va encaminada a la mejoría de la actividad en general para que el paciente tenga la capacidad global de participar en la sociedad.