Como cada año, siendo la víspera del Día del Amor y la Amistad, no faltaron los vendedores ambulantes que en distintos puntos de la ciudad ofrecieron globos, figuras de peluche, tarjetas y otros regalos que tradicionalmente intercambian los enamorados. Muy probablemente, ante las condiciones económicas que se sufren a causa de la pandemia, estos comerciantes sufrieron una desilusión… y no precisamente amorosa.