Sergio Cuevas

Francisco Alfaro Aguilar, trabajador del Panteón de la Cruz, relató que cuando han abierto los féretros, por alguna circunstancia, han encontrado cuerpos volteados y bocabajo, además de que es común escuchar ruidos en algunas tumbas.
“Uno ve de todo cuando abres los féretros, huesos, lo que saca uno cuando exhuma. Lo raro en ocasiones es que los cuerpos están volteados, bocabajo. Otros de lado, no sabe uno si revivió allá adentro o se movió ahí mismo, pero es lo que ve uno aquí”.
Francisco Alfaro Aguilar afirmó que en muchas ocasiones, durante su jornada laboral, le ha tocado escuchar ruidos que provienen de las mismas tumbas.
“Se oyen ruidos extraños aquí en las tumbas. A veces en las fosas se oyen ruidos, como que truenan”.
Francisco Alfaro Aguilar tiene 37 años de edad. Afirma que desde los 13 años labora en el Panteón de la Cruz y tiene 10 años como sepulturero. Tiempo en el cual incluso le ha tocado sepultar a sus propios compañeros de trabajo.
“Se siente feo y más cuando son conocidos pero uno se va imponiendo a su trabajo, diario lo hacemos”.
En otra de sus anécdotas, Francisco Alfaro comentó que hace dos años encontró ahorcado a un joven en el Panteón en la fosa de su madrastra.
“A mí me tocó en la mañana temprano encontrarlo colgado y lo reporté. Tenía 29 años, tenía problemas con la familia y por eso vino a ahorcarse así. Fue lo más feo que me tocó”.
Además de ser sepulturero, Alfaro Aguilar hace labores de limpieza y mantenimiento en el Panteón y en los últimos años ha participado en el elenco de “Mitos y Leyendas” organizado cada año por el Ayuntamiento.
Francisco Alfaro es un trabajador ejemplar con 25 años de servicio ininterrumpido. Destacó que ha sido su primer trabajo, es el sostén para su familia y en tres años más espera jubilarse.
“Me gusta y más que a los 28 años le dan a uno su jubilación. Me jubilaría a los 40 años de edad y esa pensión sería para la familia”, finalizó.

¡Participa con tu opinión!