Por J. Jesús López García

 La tendencia posmoderna de la arquitectura utiliza elementos tipológicos y constructivos tales como arcos de medio punto, columnas con capiteles de distintos órdenes, entablamentos en cornisas, frontones y composiciones simétricas, en diseños muy libres. Esta propuesta permeó en distintos niveles: internacional, nacional, local e incluso en los alejados territorios, tal es el caso de San Francisco de los Romo, municipio aguascalentense, donde se cuenta con esta codificación arquitectónica. El acceso principal del Panteón San José, así como los muros perimetrales, se diseñaron con un claro lenguaje posmoderno, acorde al momento de su construcción a finales del último cuarto del siglo XX.

Varias opciones se presentan para llegar a la entrada, unas más complejas que otras. Yendo de Aguascalientes se desplaza sobre la carretera-boulevard Benito Juárez Sur: la primera es dar vuelta en «u» y entrar por el camino adyacente al Internacional Parque de Béisbol San Francisco; la segunda es transitar por la lateral de la carretera a Valladolid, regresar por debajo del puente dando vuelta en «u», con el flujo de poniente a oriente por la vialidad que conduce hacia el panteón.

En las postrimerías, el ámbito exterior es muy agradable, pues está lleno de pirules, jacarandas, cipreses y otras especies de árboles. El acceso al cementerio es a través de una especie de rotonda, hemiciclo o una exedra, solucionada por medio de una trabe de peralte significativo, con forma circular sustentada con una serie de columnas cilíndricas. Las superficies de los muros que delimitan el panteón son también curvas y alabeadas, con un ritmo de planos rectos de bloque de concreto aparente, retranqueados, y otros ondulados que albergan árboles.

Una vez se traspasa la reja del umbral de la rotonda, se disponen los servicios sanitarios y otros espacios. El esquema del panteón es por medio de circulaciones vehiculares y peatonales, ambas paralelas y onduladas, que se unen con una recta al sur del conjunto, y divide el área en dos secciones. Las tumbas están dispuestas en un entramado cuadriculado de caminos; todas ellas se encuentran a nivel del terreno, pues la manera en que se construyen es por medio de una excavación entre cuatro o cinco metros de profundidad, según los albañiles que laboran levantando múltiples sepulturas. El sistema constructivo es con muros de carga de ladrillo rojo recocido, estructurado con castillos, dalas y losas de concreto armado que albergan los féretros. Cada bloque tiene capacidad para diez difuntos.

Las lápidas están divididas en tres secciones, las laterales para los nichos, y la central por donde descienden los ataúdes; varias de ellas son solo losas de concreto aparente; otras las recubren con césped sintético, y una cabecera que contiene una imagen, cubierta por una techumbre en forma de bóveda, sostenida por dos columnillas cilíndricas y rematada por dos angelitos a cada lado y un crucifijo en lo más alto, todo ello con granito de cemento.

Continuando con el recorrido, hay una zona con mínimas tumbas, con área sin construir. Un desnivel del terreno separa dos conjuntos perfectamente diferenciados, el descrito –más reciente- y el “viejo”, el cual este último también se encuentra trazado en una retícula cuadrada. En el acceso principal del antiguo –está por la carretera De San Francisco de los Romo-, recibe al visitante una hermosa arboleda, que es la circulación central, de la cual parten los caminos hacia las diferentes secciones. Aquí hay multiplicidad de soluciones de los sepulcros: los hay muy austeros al ras de piso, algunos levantados en una plataforma, también sencillos, sin embargo, asimismo se encuentran en forma de mausoleo de distintas formas y materiales, cerrados, abiertos, cubiertos, horizontales, inclinados; la mayoría con colores discretos, y otros muy coloridos: azules, verdes, rosas, amarillos. Un solo ejemplo de mausoleo diseñado y construido por un perito en la materia. Resalta el paralelepípedo de colores negro y blanco, con una cruz en la arista vidriada noreste, y en tres de los paramentos detalles en madera. Una escalera en voladizo, llama poderosamente la atención.

A diferencia de algunos otros cementerios, este se encuentra lleno de vegetación, árboles, arbustos, flores, malvas, rosales, buganvilias, rosa laurel, y muchas más, que embellecen los espacios. El ambiente es amable y se perciben paz, tranquilidad y quietud. Resaltan infinidad de “coronas” sobre las tumbas.