Saúl Alejandro Flores

Estimados lectores es prácticamente del conocimiento de todos que existe la tecnología para tratar el agua residual, a través de las llamadas plantas tratadoras de agua residual, suelen abreviarlas dentro del sector agua como Ptar´s. Por lo menos me atrevo a decir que una gran mayoría ha escuchado acerca de esa tecnología, que pueda precisarlo o decirlo o exponerlo, sería más complicado. Pero alguna vez la habrá escuchado, más en el tema de campañas políticas en las que aplica, esa frase elaborada por quienes nos han precedido, “prometer no empobrece”. Se habla aunque a veces no se hayan instalado las plantas pero algo habrán mencionado los candidatos y alguna noción quedó en el habitante.
Dicha tecnología buscó revertir los problemas de contaminación de las descargas de agua en cuerpos superficiales, (ríos, lagos, lagunas y mar). Ésta vino a ser la imagen primera que se forjó respecto a las plantas, luego quienes han estado en áreas de infraestructura y obra pública, se fueron enterando, así como finalmente en el sector agua, llegó dicha información de una manera más acabada.
Sin embargo, el trecho es enorme en lo que corresponde a su comprensión y bondades, así como el conocer sus realidades y mitos. En este aspecto debo anticipar, que una planta de tratamiento según sus especificaciones trata o depura el agua de diversa manera, dependiendo del uso que se le pretenda dar al agua tratada, es decir responde a parámetros establecidos en las diversas Normas Oficiales Mexicanas, si va a ser reinyectada a un acuífero o si será para uso agrícola o actividades industriales.
Llama la atención que también existe desconfianza en cuanto a su aprovechamiento a pesar de que existe tecnología que puede dejar el agua en una calidad para poderla beber, esto podría sonar alarmante y que sólo quedó en ciencia ficción en las novelas de RayBradbury con “Farenheit” o que en la tecnología espacial, se trata la orina de los astronautas para contar nuevamente con agua. La tecnología puede hacer esto posible, claro hay un factor que incide y es el alto costo que implica llegar a estos niveles, además de una correcta y pertinente planeación.
El haber llegado a desarrollar esta tecnología obedeció a la crisis que se avizoró respecto al agua a su disponibilidad y a su calidad, poder reutilizarla para evitar recurrir al agua potable, además de sanear las cuencas y ríos, que las descargas de agua negra no llegaran a destruir el ambiente como ya se había venido presentando a raíz del auge de la industrialización.
La tecnología y visión que parte de la razón del tratamiento de aguas residuales va encaminada a lo que podríamos decir que se ahorre el agua, lo que implica una alternativa de las diversas opciones que deben implementarse para solucionar la crisis del agua, pero también vale la pena decir el desarrollo tecnológico, va encaminado también a que el agua tratada pueda ser consumida de manera directa por el ser humano, bajo los parámetros que establece una norma oficial o internacional.
Respecto al párrafo anterior, es importante señalar o hacer de su conocimiento, tal como lo publica la página del agua, respecto a la planta de tratamiento en San Diego, California, que tiene proyectado dentro de cinco años, que los sandieguinos “beberán y se bañarán en agua reciclada de aguas residuales”, lo cual obedece aun plan conocido como PureWater San Diego, proyecto que parece se concretizará, ya que además viene precedido de más de dos décadas de análisis en los avances de las tecnologías de la purificación del agua, así como de diversas propuestas y estudios, lo cual, también implicaría una acción de trascendencia para frenar la explotación de acuíferos y plantear una alternativa distinta y con visión en el uso de fuentes alternativas de abastecimiento. Es importante, decir que la petición ya fue aprobada por unanimidad por parte de sus autoridades del gobierno de la ciudad, esto se traduce y significaría que en el año 2035 por esta vía se genere un tercio del agua potable de San Diego.
Ahora bien, el caso de San Diego es un proyecto emblemático de un futuro inmediato, y que en México genera desconfianza o podríamos decir, así sucede, he escuchado a varias personas, no se cuantas, pero a quienes tengo la oportunidad de contarles manifiestan que no sentirían la confianza de beber esa agua. Lo cual refleja el nivel de desconfianza arraigado en la sociedad, cierto que la actitud y forma de gobernar por parte de quienes han ocupado cargos de gobierno y lo digo así porque no ha sido solo la clase política tradicional, sino desde el año 2000 en México, se han tenido diversos actores emergentes en todos los puestos y han carecido de las herramientas, actitudes y visión para solucionar los problemas históricos. Además de contarse con actores o decisores que son ajenos al área para la cual fueron beneficiados con el nombramiento, respaldados solamente por que garantizan una posición política y no una posición de un buen desempeño administrativo.
Por lo tanto, es importante que en México y por supuesto Aguascalientes no es la excepción, se pondere generar a la par de los grandes proyectos emblemáticos, no sólo en obra o política hídrica, sino en un componente básico y es una sociedad organizada corresponsable, o dicho de otra manera en usuarios corresponsables, con una conciencia hidrológica, o dicho de otro modo en cultura hídrica. La aspiración de las autoridades del agua y los usuarios debe ser generar tecnologías y prácticas confiables en el uso y consumo de agua cuyo origen o aptitud para el consumo proceda de un proceso de tratamiento que sea confiable e innovador, eso sería uno de tantos avances y metas que deben lograrse.
Estas deben ser acciones tendientes a lograr preservar el agua así como que en México y Aguascalientes el agua nos alcance.
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