Daniel Santiago
Agencia Reforma

MONTERREY, NL.-Después de más de un año de no poder estar físicamente reunidos, los más de 400 sacerdotes de la Arquidiócesis de Monterrey se reunieron ayer en la Basílica de Guadalupe para la Misa Crismal, uno de los momentos más significativos de la Semana Santa.
El año pasado, la celebración se realizó de forma virtual debido a la llegada de la pandemia por el Covid-19 en Nuevo León.
En esta ocasión, aunque también se transmitió por redes sociales, fue posible la presencialidad. Sin embargo, para facilitar la distancia, sólo los presbíteros y un equipo de laicos pudieron estar dentro del templo mariano de la Colonia Independencia.
Durante su mensaje, el Arzobispo Rogelio Cabrera López les pidió a los sacerdotes comunicar a los fieles que esta pandemia no es el cobro de una deuda por Dios.
“Tenemos que decirle al pueblo, siempre, y sobre todo en este tiempo de pandemia, que Dios los quiere mucho”, dijo Cabrera López.
“(Decirles a los fieles) que la pandemia no es un cobro de deudas que tenemos con Él, porque si nos cobrara, deberíamos de ser aniquilados, pero Él nos llama a apreciar su misericordia y su amor”.
En la Misa Crismal se consagra el Santo Crisma, de ahí su nombre, que es el óleo o aceite que se utiliza en la Iglesia católica para ungir en actos como el sacramento del bautismo, la confirmación, y la consagración sacerdotal y episcopal, entre otros.
Además, celebración eucarística también se renuevan las promesas sacerdotales. El Arzobispo pidió ayer a los presbíteros servir a la humanidad y apegarse a la ley de Dios.
“Vamos a ponerle muchas ganas a nuestra misión”, les pidió, “no hay que olvidar a Cristo, no hay que olvidar sus encargos. Hemos sido consagrados por amor y para amar. Hemos sido ungidos para ungir al mundo con el aceite de la alegría.
“Que esta pandemia nos sirva para mirar al cielo con esperanza, pero también para mirar a la humanidad con amor y bondad, que Dios nos bendiga y esta iglesia de Monterrey seguirá adelante, incansable”.
Originalmente, la Misa Crismal es una de las actividades sacerdotales que forma parte del Jueves Santo, día dedicado a los sacerdotes y que marca el inicio del conocido como Triduo Pascual con el Viernes y Sábado Santos. Sin embargo, por la intensa actividad que hay este día en cada parroquia, se realiza un día antes.
“Quiero manifestar mi alegría de que podamos vernos de modo muy cercano. Hace un año de no poder hacerlo, si bien, gracias a Dios, a través de las pantallas de nuestras computadoras seguimos y seguiremos juntos. Hoy es un día muy especial”, indicó Cabrera López.
“Quiero felicitarlos, agradecerles su cariño al pueblo, su responsabilidad en este tiempo de pandemia, sus desvelos y, también, el soportar durante este tiempo de pandemia las dificultades de no poder tener plenamente ejercicio de nuestro apostolado”.
Recordó que ha sido un año difícil, especialmente por la muerte de sacerdotes a causa del Covid-19.
“Ellos están en nuestro corazón, en nuestras oraciones”, dijo.
Consultada por separado, la Arquidiócesis informó que nueve sacerdotes, entre religiosos y diocesanos, han fallecido por esta causa.
Durante la misa, el Arzobispo estuvo acompañado de sus siete Obispos auxiliares, a quienes agradeció el apoyo en sus responsabilidades, entre ellas, la recién anunciada Administración de la Diócesis de Ciudad Victoria.
“Estoy muy agradecido con cada uno de ellos, sabiendo que sin ellos sería para mí imposible poder sacar adelante las responsabilidades que, gracias a Dios, son muchas, y que con ellos puedo salir adelante.
“Cuando me dijeron la encomienda de Ciudad Victoria, yo pensé en mis adentros: ‘Bueno, no tengo excusa, tengo muy buenos Obispos auxiliares que siempre me ayudarán a salir adelante'”.

TRIDUO PASCUAL
HOY
18:00 horas. Misa de la Cena del Señor

MAÑANA, VIERNES SANTO
Viacrucis (10:00 horas)
Predicación de las Siete Palabras (12:00 horas)
Conmemoración de la Pasión del Señor (15:00 horas)
Vía Matris o Camino de la Madre Dolorosa (19:00 horas)
Pésame a la Virgen (20:00 horas)

SÁBADO SANTO
Vigilia Pascual (20:00 horas)

¿DÓNDE?
Catedral de Monterrey y transmisión por redes sociales de la Arquidiócesis