Aunque las deficiencias en el sistema de salud en México siempre han sido notorias, éstas se agudizaron en los últimos dos años con el cambio de régimen, pues de tener un Seguro Popular que funcionó por años, se pasó al Instituto de Salud para el Bienestar que ha dejado fuera a algunos estados, lo que ha sido factor determinante para que no haya mejoría alguna en este tipo de servicio que demanda la sociedad.

Así lo consideró el presidente de la Comisión de Salud en la Coparmex, René Anguiano Martínez, quien destacó que las fallas en el sistema de salud no son nuevas, ni exclusivas de México, “no hay un sistema en el mundo que cubra todas las necesidades médicas de la población, pues aunque se reconoce que hay países con sistemas óptimos y eficientes, también tienen lo suyo” y esto se ha dejado ver con el COVID-19.

Lo que es un hecho es que el cambio de Seguro Popular a INSABI generó una serie de variables que han hecho que México se encuentre en la posición mundial que ahora tiene con la pandemia por el COVID, lo cual “es una triste realidad que está en manos de nuestras autoridades, hablo de los tres niveles, pero también de la participación de la sociedad”.

Sin duda alguna, la prevención de la mayoría de las enfermedades está en cada persona, en cuidarse y cuidar de su familia, ahora más que nunca se ha hecho notar esto, porque también se tiene responsabilidad del cuidado del que está en frente, en la calle, en el trabajo, en la casa.

“Si hiciéramos esto como una situación de sentido común, se notaría en mucho, aunque claro está que la pandemia obviamente no desaparece, pero sí se podría disminuir de manera drástica”, si se siguieran los protocolos y recomendaciones tal como se han planteado durante un mes o mes y medio, “tendríamos resultados bastante positivos, el problema es que relajamos esas medidas”.