Natalia Vitela
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-De las arcas del Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi), presionado financieramente por deudas a farmacéuticas y por la reducción de inversión por afiliado, ha salido el equivalente al costo de 40 por ciento de dosis contra Covid-19.
De los 25 mil millones de pesos que el Gobierno ha invertido en la compra de vacunas contra Covid-19 hasta ahora, el Insabi ha aportado casi 10 mil millones de pesos, según el primer informe anual de actividades del instituto.
Durante el ejercicio fiscal 2020, la dependencia formalizó dos convenios de colaboración con la Secretaría de Salud, para el pago de vacunas contra Covid-19 mediante el mecanismo Covax y con las farmacéuticas AstraZeneca, Pfizer y CanSino.
Para cubrir parte de lo adquirido a través del mecanismo Covax, el Insabi puso a disposición de la Secretaría de Salud alrededor de 180 millones 506 mil 200 dólares (más de 3 mil 610 millones de pesos), según un convenio firmado el 14 de septiembre de 2020.
En tanto que, con base en el acuerdo del 9 de octubre de 2020, el Insabi le proporcionó a la Secretaría de Salud un importe de poco más de 6 mil millones de pesos para cubrir parte de los pagos a AstraZeneca, Pfizer y CanSino.
De acuerdo con el Insabi, estos recursos serían empleados por la Secretaría de Salud en los términos que haya acordado con estos proveedores en los contratos respectivos.
Grupo REFORMA publicó que de acuerdo con un estudio del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), el presupuesto para la población sin seguridad social bajó de 31.8 por ciento de gasto total en salud en 2017, a 28.6 por ciento en 2021 con el Insabi.
Ante la emergencia sanitaria por la pandemia, el Insabi ha enfrentado gastos en insumos de protección así como equipos necesarios para prevenir, controlar y atender la demanda de servicios provocada por los contagios.
Según la dependencia, al corte del 31 de diciembre de 2020, fue distribuido un total de 6 mil 300 equipos.
Ultracongeladores, camas hospitalarias y de terapia intensiva, monitores de signos vitales avanzados, ventiladores adulto-pediátrico, oxímetros y rayos x portátil son parte de los equipos adquiridos por el instituto y distribuidos en las entidades federativas.
El Insabi enfrenta además diversas deudas, a la industria farmacéutica del País debe cerca de 3 mil millones de pesos desde 2019.