Veronica Gascón
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-El porcentaje de empresarios que ha experimentado un acto de corrupción, se incrementó y llegó a niveles históricos.
Según un estudio de Coparmex, pasó de 29.4 a 39 por ciento entre el último trimestre del año pasado y el primer trimestre del 2022.
Los tres sectores donde se presenta mayor porcentaje de experiencias de corrupción son: servicios de apoyo a negocios y manejo de residuos; construcción y minería.
«Primero, destaco que 39 por ciento de las empresas socias de Coparmex, han padecido un acto de corrupción en el último año, esto es superior al promedio histórico de 36 por ciento y prácticamente 10 puntos superior a lo que medimos el año pasado.
«Se presenta en los tres órdenes de gobierno; de hecho, 21 por ciento de las empresas dicen que en dos de los tres órdenes de gobierno y 18 por ciento dice que en los tres», advirtió José Medina Mora, presidente de Coparmex.
Añadió que la medición internacional de Transparencia Internacional coloca al País en el lugar 124 de 180 países.
Dentro de la encuesta se preguntó a socios de Coparmex sobre la percepción de la corrupción y 53 por ciento respondió que es muy frecuente; 35 por ciento dijo que es frecuente; 8 por ciento consideró que es poco frecuente; otro 3 por ciento no sabe y 1 por ciento contestó que nunca.
En tanto que los sectores con mayor percepción de corrupción son energía, agua y gas.
Medina Mora habló no solo de la responsabilidad del Gobierno en actos de corrupción, sino del papel de las empresas, que también participan en esta conducta.
«Una empresa le cierra el paso a la corrupción en su relación con el gobierno, cuando siempre emite facturas, aunque tenga que pagar el IVA; cuando no hace pagos extraoficiales para agilizar trámites, y cuando no usa el tráfico de influencias para obtener contratos», señaló Medina Mora.
Agregó que también entre las empresas existe la corrupción y aquellas que tienen las mejores prácticas, que evitan comprar facturas a empresas fachadas, y no contratar empresas fantasma.
Tampoco manipula las finanzas para evadir obligaciones fiscales y contractuales.
«Una empresa con las mejores prácticas contra la corrupción, no participa en esquemas de colusión para defraudar al gobierno, a los competidores, a los socios o a los consumidores.
«Las mejores prácticas de las empresas que logran cerrarle el paso a la corrupción interna tienen que ver con garantizar que todos los trabajadores reciban los beneficios de la ley y que tengan una política de integridad corporativa, que incluye un código de ética», dijo el líder de Coparmex.