La Noticia:

La visita del presidente de Rusia, Vladimir Putin, a Corea del Norte ha sido seguida con atención por el mundo… (bbc.com).

Comentario:

En su visita a Corea del Norte, Vladimir Putin fue recibido con honores y despliegue de alfombras rojas. Ya era amigo de Kim Jong-un, el presidente de Corea del Norte, pero la visita fue enmarcada con la firma de un pacto de ayuda mutua. ¿De qué trata el pacto? ¿Qué ganan cada una de las partes con su firma?

Ni rusos ni norcoreanos publicaron el detalle del pacto firmado. Ambos son muy discretos con la prensa. Pero por las declaraciones públicas de ambos se puede deducir que fue un acuerdo de mutuo acuerdo respecto a la estrategia militar.

El presidente ruso explicó que el pacto contempla una «asistencia mutua en caso de agresión contra una de las partes». Eso no deja duda de que el acuerdo fue militar en lo fundamental. Ya antes había existido un pacto semejante entre la Unión Soviética y Corea del Norte. Fue la época de la Guerra Fría cuando el mundo se dividía entre comunistas y capitalistas. El pacto quedó en el olvido luego de la desaparición de la Unión Soviética.

Rusia incluso había estado de acuerdo en que la comunidad de países condenara el desarrollo de armas nucleares por parte de Corea del Norte. Pero después, con la invasión a Ucrania y la aportación de misiles y municiones norcoreanas, Rusia decidió cambiar de opinión y se estima que en el pacto firmado se incluya alguna cláusula de apoyo técnico para el desarrollo de arsenal nuclear y misiles intercontinentales.

Y eso es lo que ganan cada una de las partes con el pacto. Rusia recibirá dotaciones armamentísticas regulares, mientras que Corea del Norte recibirá apoyo técnico en relación con tecnología nuclear. Por supuesto, está el aspecto de que, si alguno de los países es atacado, el otro desplegará apoyo inmediato. No se desea imaginar, pero si algún día la OTAN intenta atacar a Rusia, Kim Jong-un aparecería con su arsenal nuclear preguntando: «¿A quién quieres que bombardee?».

Por supuesto, el pacto debe incluir aspectos no militares, como la aportación de alimentos y combustible de Rusia a Corea del Norte o la promoción del turismo ruso al país norcoreano (al revés no puede ser, porque si los norcoreanos salen del país, puede que no regresen). Sin embargo, queda claro que el meollo del pacto es militar.

Al parecer, los dos países han decretado que el enemigo común es Estados Unidos y, en consecuencia, la OTAN. Kim también declaró que el tratado ayudará a la creación de un «mundo multipolar» donde ningún país dominante pueda ejercer un poder hegemónico. Tal vez él deseaba expresar que eso generaría un mundo más estable, pero con Putin a la cabeza de una alianza, eso está por verse.

Sergio Alonso Méndez posee un doctorado en Negocios Internacionales por parte de la Universidad de Texas Pan American.

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