Guillermo Llamas Esperón, vicepresidente del Colegio de Médicos, aseveró ayer que en Aguascalientes no existen los especialistas de la salud del sector público o privado, ya que el 70% de ellos laboran en ambas instancias, y no puede disgregárseles más, hay que unificarlos, porque ellos dedican su tiempo completo a la atención de los pacientes.

Aseveró que la vacunación a los médicos privados se ha ido dando, el problema central es la falta de biológicos suficientes para atender a todos, “si no hay sustancias se debe regular a quién se le ofrecen los inmunológicos existentes, pero este tema es de continuidad y lo importante es que las autoridades federales han tenido un cambio de actitud a este asunto”.

Sin embargo, el problema se encuentra con los médicos agregados que laboran en instituciones no grandes, y ellos son los grandes olvidados, porque existen 1,800 médicos que dan consulta en las farmacias y reciben pacientes con COVID-19 todos los días y lo peor es que la gente miente sobre los síntomas.

A un año de la pandemia, dijo que el personal médico se encuentra muy cansado y la población aguascalentense y especialmente los jóvenes no han comprendido que esta contingencia es una realidad y lo entienden hasta que viven la pérdida de un ser querido, pero no hay que llegar ahí, se requiere colaborar entre la comunidad.

Finalmente, enfatizó que no es tiempo para que la gente se reúna en las calles, en las plazas, en la fiesta, ya que se ha detectado a muchas personas que traen cuadros de COVID-19 y lo niega y miente, esa gente es un riesgo porque se moviliza en la ciudad exponiendo al resto de la familia y de la sociedad.